El Club Waterpolo Turia está a 32 minutos y dos goles de lograr el ascenso a Primera División, en Nazaret, donde este sábado espera al Encinas de Boadilla ante unos 300 espectadores. El club valenciano se ha movido en las redes sociales para convertir su piscina en una caldera para remontar el partido de la ida (7-6) en Madrid y lograr subir otro escalón hacia esa División de Honor en la que llegaron a jugar dos temporadas, hasta 2014, y que en poco tiempo, cuando se completen las obras del nuevo Marcol, ya no habrá que cambiar de ciudad en busca de una piscina adaptada a la élite como entonces se hacía desplazándose a Castellón.

«Es nuestra final, espero un partido muy duro, pero jugamos en casa con el apoyo de nuestra gente, y recuperamos a toda la plantilla para este partido», apunta Vicente Furió, actual entrenador y toda un institución en el CW Turia, pues empezó a jugar con 12 años y desde hace once se puso al frente del equipo. El técnico podrá contar con Aitor Sánchez y Rubén Olmos, sancionados en la ida, para completar la convocatoria de trece jugadores. «El club quiere recuperar la plaza que perdió hace unos años, y después de quedarnos dos años a un solo punto de subir. Este año se ha hecho una fase final y estamos a solo 32 minutos de volver a Primera», indica. 

Este fin de semana también jugará el equipo femenino en Nazaret las semifinales de ascenso, aunque las de Rubén Olmos lo tienen algo más difícil, pues deben remontar los siete goles de diferencia ante CN Vallirana, para pasar a la final y seguir soñando. El domingo en Nazaret a partir de las 18:00 horas.