El director del 10K Valencia Ibercaja, Álex Aparicio, lamentó en declaraciones a SUPER lo sucedido en la salida elite de la prueba celebrada el pasado domingo, donde una montonera a causa de la caída en cadena de decenas de corredores provocaba el caos durante unos eternos segundos. «Fue una pena lo que pasó y ojalá no vuelva a suceder ni en nuestra carrera ni en ninguna otra. Todo fue a causa de un tropezón. No hay que darle más vuelvas, aunque desde luego, desde la organización estudiaremos bien todo lo sucedido y extremaremos las medidas de cara a próximas ediciones». La organización de la prueba estudia cambios para reforzar la seguridad de los corredores y pide la colaboración de todos.

Todo sucedió en apenas unos segundos por el ‘efecto dominó’ al caer unos corredores sobre otros: «no es lo mismo un tropezón corriendo a 2:50 el kilómetro que a 6. A esas velocidades es muy fácil tropezar y difícil esquivar. El 10.000 es una prueba muy rápida, tenemos uno de los 10K más rápidos del mundo, la gente lo sabe y sale muy fuerte desde el principio», afirma Álex Aparicio que vivió muy de cerca lo sucedido: «tanto yo como parte de mi equipo, todo gente con gran experiencia en la organización de carreras, estábamos a tres metros».

Todo empezó a falta de 7 minutos para que se diera la primera salida, la de la élite, cuando la impaciencia empezó a cundir entre los corredores: «un grupo de atletas que estaban en el box 1, justo detrás de los sub-elite, rompieron el cordón de seguridad y se empezaron a meter en el cajón de los sub-elite, estos a su vez, empujaban a la élite. Fue una auténtica avalancha. Comprendemos que todos los atletas tienen derecho a intentar hacer su mejor marca pero pedimos un poco de cordura, por ganar apenas tres metros, estuvo a punto de pasar una desgracia. Afortunadamente, la mayoría de los que cayeron pudieron levantarse y seguir en carrera sin problemas».

Las vallas y el cordón humano que separaba a los boxes de cabeza no pudieron contener a los corredores: «la masa se dejó llevar por lo que hacían unos cuantos y el resultado fue el caos. Es fundamental para que todo funcione correctamente que cada corredor, desde los sub’élite a los que corren en más de una hora, respeten sus boxes de acuerdo a su nivel. Este año habíamos reforzado la distancia entre la elite y el siguiente box con vallas así como el control de acceso a los boxes».

De cara a la próxima edición la organización estudiará nuevas medidas: «por supuesto vamos a intentar seguir mejorando, es algo que siempre intentamos año tras año».

Los 12.200 inscritos en la presente edición estaban distribuidos en un total de 12 boxes distintos según su marca. «¿Más boxes?, ¿más salidas?. Es complicado en una carrera de afortunadamente un censo tan el evado como tenemos, pero el año que viene lo haremos de otra forma». Tras lo sucedido, el mismo domingo, la organización emitió un comunicado en el que ya anunciaba que va a estudiar todo lo sucedido con detenimiento para mejorar la salida en próximas ediciones.

Pese a que la desafortunada y caótica salida empañó otra gran mañana atlética en València, cabe señalar que la prueba se reafirma como uno de los 10K más rápidos del planeta: «tuvimos 87 corredores que bajaron de los 30 minutos y 15 de 28 minutos, es algo espectacular de lo que estamos muy orgullosos». En este sentido, Aparicio está convencido que lo sucedido no impedirá que el 10K Valencia Ibercaja revalide la Road Race Label de la World Atheltics: «estoy convencidísimo de que no nos fa a afectar».