Quique Llopis lo tiene claro. A sus 23 años está muy lejos de tocar su techo, mientras sigue elevando el listón en cada competición. "Ahora toca cuidarse y prepararse. Primero hay que llegar a París, estar en un buen estado de forma e ir pasando las rondas", explicó Llopis, que reconoció que aún puede mejorar más gracias a sus entrenamientos y a los medios que aporta la RFEA en una prueba donde cada centésima cuenta y en la que hay gran potencial también con Asier Martínez, un recuperado Orlando Ortega y Kevin Sánchez. "La federación llevo al Europeo un biomecánico y en los últimos parciales hay muchas cosas que mejorar y arañar centésimas. Da tiempo a mejorar, no es algo que tenemos que entrenar, es una cuestión de piernas que ese día no acabó de salir. Aunque el ganador (el italiano Lorenzo Simonelli) estaba un punto por delante, en la carrera perfecta dudo que podríamos haberle ganado", explicó.