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La división de Topuria, estancada

El peso ligero de la UFC es la única división que no tiene ningún combate programado entre todos los peleadores del ránking del Top-15

Ille Topuria remata a su contrincante en Las Vegas.

Ille Topuria remata a su contrincante en Las Vegas. / UFC

Nil Jaimejuan

La división del peso ligero de la UFC es reconocida históricamente como la más talentosa de toda la compañía. Las 155 libras combinan potencia, explosividad y agilidad, un cóctel perfecto que garantiza combates trepidantes, con un ritmo alto y el peligro constante de una finalización. Conor McGregor, Khabib Nurmagomedov, Islam Makhachev o BJ Penn son algunos de los nombres más ilustres que llegaron a portar el cinturón en esta categoría.

Hoy, con Ilia Topuria como campeón, la realidad es muy distinta. Lo que en otro tiempo fue la división más vibrante y dinámica se ha convertido en la más estancada de la organización. El dato habla por sí solo: ninguno de los peleadores actualmente dentro del Top-15 del ránking del peso ligero tiene pelea confirmada en el futuro cercano, incluido el propio monarca.

Fiziev, fuera: se buscan combates

El último golpe para la división vino en forma de lesión. Rafael Fiziev, programado para medirse a Charles Oliveira en el ‘Main Event’ de UFC Río el próximo 11 de octubre, tuvo que retirarse por problemas físicos en la recta final de su campamento. Esta baja deja sin evento estelar a la velada en Brasil y, al mismo tiempo, a ‘Do Bronx’ sin rival. Cabe recordar que el brasileño fue brutalmente noqueado por Topuria hace escasos meses, el pasado 28 de junio. Había aceptado esta pelea como una oportunidad de pasar página en su tierra natal tras lo ocurrido en Las Vegas, aunque por ahora se desconoce si habrá sustituto.

La escasa actividad del peso ligero arranca precisamente por el propio ‘Matador’, que no volverá al octágono hasta, como mínimo, el evento numerado de enero en Los Ángeles, aunque todo apunta a un regreso en el tramo final del primer cuatrimestre de 2026. Los nombres sobre la mesa siguen siendo los mismos: Paddy Pimblett, Justin Gaethje o Arman Tsarukyan.

Este último, aún número uno en la clasificación, continúa ‘castigado’ por la UFC tras el polémico episodio que protagonizó en UFC 311 en enero. El armenio sabe que necesita al menos una victoria más antes de volver a aspirar al título, pero no ha aceptado ningún adversario, lo que ha contribuido al parón de la división. Una situación similar es la de Gaethje, quien incluso amenazó con retirarse si Dana White no lo convertía en la primera defensa de Topuria, en un combate que muchos vaticinan como un trámite sencillo para el hispanogeorgiano.

Sin sangre nueva en la división

Uno de los grandes problemas que arrastra la división es la ausencia de un relevo generacional real en los puestos más altos. Figuras como Holloway, Oliveira, Gaethje o incluso Dan Hooker —que aún se recupera de una grave lesión en la mano— siguen copando el Top-5, pero difícilmente representan la nueva sangre que pueda poner en aprietos serios al campeón. En la zona media ocurre algo parecido con nombres como Mateusz Gamrot, Beneil Dariush, Fiziev, Michael Chandler o Renato Moicano, más agitadores de la división que verdaderos aspirantes al cinturón.

Ilia Topuria

Ilia Topuria / SD

Entre los pocos nombres que generan expectación a futuro aparece Paddy Pimblett, archienemigo de Topuria, aunque todavía está verde y necesita demostrar que puede finalizar a alguien de la parte alta. De lograrlo, la UFC no dudaría en lanzarlo a los leones. Otro contendiente que vuelve a sonar fuerte es Benoit Saint Denis, gracias a su brillante victoria en UFC París. El francés, que en su día fue visto como la gran promesa de la categoría, fulminó a Mauricio Ruffy, quien llegaba con todo el hype y perfilado como la posible kryptonita de Topuria. No fue así, y el brasileño de los Fighting Nerds deberá empezar de nuevo su escalada desde los puestos bajos del ránking.

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