13 de octubre de 2018
13.10.2018
13/10/2018

Los plazos se adelantan y hay que decidir ya

Una decisión que es crucial para el futuro del Levante en general

13.10.2018 | 14:41
Los plazos se adelantan y hay que decidir ya

Hay veces en las que el timing se retrasa, que es lo que ha ocurrido con el de Nazaret. Y otras en las que se adelanta, que es lo que está pasando con la renovación de Tito. Aunque el balón viene rodando de la que antes hizo Quico tras anunciar su continuidad, la ronda de entrevistas del director deportivo en este parón ha puesto en evidencia la necesidad de aclarar también qué va a ocurrir con la suya. Una decisión que es crucial para el futuro del Levante en general y del nuevo mandato presidencial en particular, esto último teniendo en cuenta sobre todo que el anhelado salto de calidad sigue siendo la asignatura pendiente para cerrar el círculo virtuoso. Lo recomendable, así pues, es que el dilema se demore lo menos posible por una cuestión de pura coherencia.

A día de hoy Tito tiene apalabrada la renovación de Bardhi, está trabajando en las de Jason, Campaña y Postigo, admite que irá a por un lateral zurdo si le falla Toño y me da que algo se lleva entre manos con vistas al mercado de invierno. Sin embargo, la realidad es que su contrato acaba en junio y que a nivel interno está cuestionado, algo que él no dice y que tampoco tiene porqué saber, si bien por lo que se desliza de algunas de sus palabras parece que intuye. Una percepción que no tenía cuando por algo parecido se fue Carmelo del Pozo.


Cuestión de perfiles

Retrasando a la Junta el veredicto sobre Tito, en horas bajas tras el cambio de sistema y los fichajes por descorchar, es evidente que se gana tiempo para ir viendo si a Paco López la plantilla de esta temporada le abrocha o si por contra le acaba pasando lo que a Muñiz. Por encima de consideraciones de diversa índole y otros aspectos de la gestión, el acierto o desacierto en la elección de los perfiles que deben encajar en el molde del entrenador se perfila como el quid de la cuestión y el aspecto alrededor del cual debe orbitar la decisión que se adopte con independencia, ojito, del momento en que se comunique. En el fútbol ya se sabe quién manda, pero vincularlo todo tan sólo a los resultados, buenos o malos, acaba sembrando el error.

Área deportiva, ¿por qué no?

Llegados a este punto, y a la espera de conocer el desenlace, ahora que se avecinan cambios en el Consejo tal vez sea el momento de que Quico reparta áreas, algo que no quiso hacer a su llegada, y que se cree una deportiva. Es sólo una idea.

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