09 de noviembre de 2018
09.11.2018
09/11/2018

El equipo no se merece que escriba de esto

A eso del mediodía publicamos que Toño había dado positivo después del partido contra el Villarreal

09.11.2018 | 13:47
El equipo no se merece que escriba de esto

Lo sabíamos desde el lunes, aunque aguantamos hasta el juicio, una espera no exenta de dudas ni de mucho debate interno. Teniendo claro que, efectivamente, se trataba de una cuestión de la vida privada del jugador, también éramos muy conscientes de que ni un control de alcoholemia ni la madrugada son sitio y horas para un profesional con entrenamiento fijado a las 10:30. Así que, habiendo sentencia firme y estando la bomba a punto de estallar, a eso del mediodía publicamos que Toño había dado positivo después del partido contra el Villarreal. La multa, la pérdida del carnet y hasta la falta de ejemplaridad ciudadana no, pero el incumplimiento de las normas internas tanto del club como del vestuario sí que afectan al Levante UD. En especial cuando se discute, además, si debe pagarlo con la suplencia. En un vestuario tan profesional y sano como el granota lo que toca es un aviso para navegantes. Son como mucho dos o tres casos bajo vigilancia, pero ha quedado claro que no van a tolerarse comportamientos que se pasen de la raya por el bien del grupo.

La lectura positiva

Pasado el terremoto, y habiendo reconocido de antemano las dudas al respecto, la lectura sobre lo ocurrido es que tanto para el Levante UD como para el propio Toño va a ser bueno que esto haya trascendido. Para el club, al margen del nuevo contexto en su renovación, a la hora de establecer un cordón de seguridad. Y para el jugador, con 29 años cumplidos el día después del juicio, de cara a que siente la cabeza y no vuelva a poner en riesgo ni su futuro ni su presente como uno de los mejores carrileros ofensivos de LaLiga.

Y ahora, a lo nuestro

A partir de aquí normalidad, respeto y respaldo para el futbolista, consciente de su cagada, lógicamente afectado y, lo esencial, con un propósito real de enmienda. El club que aplique su régimen interno y el míster que haga lo propio con el del vestuario haya o no, además de lo anterior, castigo deportivo. Sobre esta última posibilidad, por descontado, el acierto va a ser rotundo decida lo que decida porque nadie mejor que Paco López sabe qué se lleva entre manos y qué es lo mejor para un equipazo que no se merece una columna como esta. Yendo séptimo y estando en disposición de fijarse un nuevo techo histórico volviendo a Europa, esta noche hay que ganarle a la Real Sociedad, dormir en zona europea y pegarse un homenaje, pero con cabeza.

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