07 de abril de 2021
07.04.2021
Superdeporte

Una ley con la que dejar de hacer el mono para siempre

La solución no es que la cosa continúe

07.04.2021 | 22:59
Una ley con la que dejar de hacer el mono para siempre

Bienvenida sea una ley Diakhaby que proteja a las víctimas de racismo porque en el fondo es de eso de lo que se trata y no de empujarlas, como dice Thuram, «a no crear problemas y que la cosa continúe». Algo aun así ha cambiado, tampoco lo suficiente, desde que el senegalés Pape Diop tuvo que defenderse por su reacción ante los gritos de «mono» proferidos desde el Frente Atlético: «Para quitar hierro, me puse a bailar, pero no insulté a nadie. No tengo nada contra esa afición porque sólo ha sido una parte la que me ha gritado. Es un tema que me afecta mucho y me lo hacen en muchos campos. No sé si es racismo o falta de respeto pero tiene que acabar ya que a los jugadores negros les hagan ese sonido».

Los tres años opcionales de Fabio Blanco

Persisten los problemas del Valencia para retener a sus jóvenes promesas y ahí están para demostrarlo las diferencias tras la reunión del martes entre Murthy y el representante de Fabio Blanco. Aunque los paralelismos con Ferran Torres son inevitables, el escenario es muy previo, por lo que en el actual punto de la función parece mal asunto usarlo como coartada que justifique la falta de acuerdo. El club está obligado en la negociación a defender sus intereses pero también a hacerlo de una manera coherente, no por el beneficio de la otra parte sino por el suyo propio. Teniendo en cuenta lo recientes que están los últimos errores en la política de cantera, lo cierto es que una oferta de dos temporadas fijas más tres opcionales tampoco se puede considerar como una apuesta potente sino más bien como un salvoconducto ante las dudas por si al final no se cumplen las expectativas. Además, una pretemporada con el primer equipo hoy por hoy no es en absoluto garantía de nada.

Decir Calpe es lo mismo que decir Levante

Su padre, el primero de la saga, le dedicó la victoria del Levante el día de su nacimiento haciendo así honor a su condición de granota de cuna y a la postre su mayor leyenda. Como dejó escrito el gran Salva Regües, «decir Calpe es lo mismo que decir Levante». Aunque no hay mejor homenaje que los que se hacen en vida, y es cierto que tuvo muchos pero tal vez ninguno reamente a su altura, el adiós será en el Ciutat. Los que pasen por su capilla ardiente a lo largo del día, en grupos reducidos por las medidas sanitarias contra el Covid-19, hablarán de un futbolista extraordinario. Quienes mejor le conocieron, también de una persona culta que tenía sus estanterías llena de libros y en un lugar visible la imagen del Che. Alguien que, como por desgracia pasa tantas veces con la gente de la casa, también tuvo que sufrir el desinterés del club de su vida hasta que el Valencia se lanzó a por él. Bon vent!

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