La Asociación de jugadoras y jugadores de rugby (APOME) ha emitido este viernes un comunicado público en el que pedía la dimisión del presidente de la Federación Española (FER) y la la convocatoria de una Asamblea Extraordinaria de la Federación Española (FER) para que se produzca un relevo en la directiva tras la nueva descalificación del XV del León por alineación indebida de Gavin Van den Berg. Es la segunda vez en cuatro años que España acaricia un Mundial en el que estuvo solo una vez, y poco después de que en marzo consiguiera el billete de forma histórica con el valenciano Álvar Gimeno, uno de los internacionales que a través de las redes sociales ha dado difusión al comunicado. Precisamente, poco después de conocerse la opinión de los jugadores, el presidente de la FER, Alfonso Feijoo, ha anunciado su dimisión.

El colectivo señala que, tras conocer la decisión del Comité Judicial Independiente de World Rugby de descalificar a la selección nacional del Mundial de Francia 2023, "competición en la que los jugadores se habían clasificado en el campo", manifiesta que "el daño para todo el equipo, sus familiares y amigos, y para toda una generación de jugadores que había conseguido la clasificación en el campo es incalculable e irreparable".

"Los jugadores son los que, con sus sacrificios, renuncias y trabajo, consiguieron la clasificación para el Mundial", apunta APOME, quien recuerda que "es la segunda vez que España se queda fuera de un Mundial por una alineación indebida, de forma consecutiva. La anterior quedó diluida por una bochornosa actuación arbitral, que supuso la pérdida de la oportunidad de disputar el Mundial de Japón 2019 y de jugar el partido inaugural del mismo".

"Asimismo, y consecuencia de tales acontecimientos los dos representantes de APOME en la Junta Directiva de la Federación Española de Rugby, han presentado su dimisión en el día de hoy", añade el colectivo de jugadores, que precisa que "con la finalidad de restablecer la pujanza del Rugby Español, que debe seguir creciendo" exigen que "de manera urgente y por los cauces previstos en los estatutos de nuestra Federación, se convoque una Asamblea Extraordinaria en el que se elijan a las nuevas personas que deberán dirigir nuestra Federación y, por consiguiente, que estarán llamadas también a liderar el cambio necesario que demanda nuestro Rugby".

APOME indica que estudiarán "la viabilidad de posibles reclamaciones por daños y perjuicios a los afectados, dirigidas a quien corresponda" y exigirán "firmemente que se depuren responsabilidades y los implicados asuman las consecuencias de sus actos".

Concluye el comunicado con un "reconocimiento y admiración" a los jugadores que participaron en esta fase de clasificación "y a todos los que portaron con orgullo la camiseta por el sueño del mundial".

"Volvemos a ser los payasos del rugby mundial"

Algunos jugadores, a título particular, fueron más explícitos que el propio comunicado, como el medio melé Guillaume Rouet, internacional con España desde 2014, en una entrevista al portal francés Rugbyrama.

"Es indignante, porque es algo que no podemos controlar y somos nosotros los que sufrimos las consecuencias. Estamos abatidos y muy molestos porque para muchos de nosotros, ha sucedido dos veces seguidas. Las autoridades de arriba no han hecho su trabajo", afirma el jugador nacido en Bayona (Francia), pero con nacionalidad española como su abuela materna.

"Lo que me ilusionaba era participar en un Mundial. Hay que ser realista, cuando se celebre el próximo (2027) tendré 39 años. Todavía no he tomado una decisión, pero creo que marca el final de mi aventura con la selección española", reveló el jugador, dolido especialmente porque Gavin Van der Berg, que falsificó su pasaporte, solo jugó los dos partidos ante los Países Bajos. "Da mucha ira. Si hubiera sido un jugador que hubiera hecho toda la campaña, que hubiera jugado los diez partidos y que fuera una parte muy importante del equipo, pues lo hubiésemos entendido pero está claro que su presencia no era necesaria". "Estamos bastante deprimidos. Muy enfadados. Es muy triste. No perdimos en el campo, donde hicimos el trabajo. Los líderes, por desgracia, no. Me preocupo, también, por las generaciones futuras. ¿Qué imagen tendremos? ¿La gente va a querer jugar ya en la selección española? Para muchos franceses, es muy duro ser liberados cada vez por sus clubes para ir a jugar con España. Si bien finalmente nos ganamos un poco de respeto en el mundo del rugby, volvemos a ser payasos con esta historia. Es desafortunado", añadió al respecto.

"Cuando hubo los primeros rumores nos dijeron que no nos preocupáramos, que todo iba a estar bien, que lo habían hecho todo bien. La prueba de que no era verdad es que ya estamos descalificados. Estamos muy enojados con los directivos españoles que son los responsables de esto. Vemos que no han aprendido de sus errores y es muy irritante", concluye el jugador del Aviron Bayonnais.