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Tragedia ferroviaria

Los trabajadores de Iryo, en shock por el accidente de tren en Adamuz: "Nos podía haber tocado a cualquiera"

Uno de los trenes de la compañía italiana descarriló este pasado domingo en la provincia de Córdoba, al igual que otro de Alvia en el mismo punto, en una tragedia ferroviaria que ha dejado decenas de fallecidos y heridos

Tren de Iryo descarrilado en Adamuz, Córdoba, tras impactar con un tren de Alvia.

Tren de Iryo descarrilado en Adamuz, Córdoba, tras impactar con un tren de Alvia. / Manuel Murillo Martínez

Rafa Aranda

Sevilla

El accidente ferroviario de este domingo en Adamuz entre un tren de Iryo y un Alvia será difícil de olvidar para sus trabajadores. Entre la plantilla de Iryo hay una mezcla de preocupación, consternación, enfado y también tranquilidad por el estado de salud de sus compañeros, que están bien y pudieron regresar a sus casas. Cuando a las 19.39 horas un tren de Iryo, que había salido de Málaga a las 18.40 en dirección a Madrid, descarriló e invadió la vía contigua por la que en ese mismo momento circulaba otro convoy de Renfe que iba a Huelva, una sensación de "mal cuerpo" se apoderaba de aquellos a los que, por los motivos que sea, no debían cubrir ese servicio. "Nos podía haber tocado perfectamente", reconocían a El Correo de Andalucía tras saber los detalles de lo sucedido.

Algunos maquinistas y miembros de la tripulación habían salido esa tarde para llevar a cientos de viajeros a su destino, como cualquier otro día, y este lunes siguieron trabajando, en los trayectos restantes hacia el norte. "Si te paras a pensarlo, nos podía haber tocado a cualquiera". Es el comentario más repetido. Según ha podido saber El Correo de Andalucía, el ambiente en general en los distintos trenes y destinos era de tristeza, en estado de shock, con la tripulación muy tocada.

Al terminar el servicio y llegar al hotel este pasado domingo por la noche, no paraban de llegar mensajes a los móviles de los trabajadores de Iryo, todos dándose abrazos y ánimos entre ellos. "Está todo el mundo fatal", resumen estas fuentes. En los diferentes grupos de WhatsApp se les trasladó que los compañeros que iban en el tren descarrilado se encontraban bien, y de hecho este lunes ya viajaron a sus respectivos hogares. Pero el susto no desaparece.

También hay un sentir de enfado, porque la infraestructura pueda estar en mal estado y esa pueda ser una de las causas. "Por ese tramo pasamos a 200 kilómetros por hora", reconocen estas fuentes consultadas, advirtiendo de la velocidad a la que suelen pasar y lo que puede influir que el mantenimiento de la vía no sea el adecuado. A todos los trabajadores se les ha pedido "mucha cautela", y solo hacer caso a la información oficial. Los compañeros que tenían que cubrir las líneas del sur de España, al estar cortadas, están a expensas de lo que pueda requerir la empresa estos dias ante la incertidumbre, mientras que el resto tuvieron que viajar a Barcelona o Valencia "con normalidad", dando por hecho que la situación en el sur persistirá igual toda la semana.

La vida sigue y tanto maquinistas como la tripulación tendrán que seguir transportando a cientos de viajeros en los próximos días. "No tenemos miedo, porque esto no pasa nunca, o casi nunca, pero hay que asimilar todo y asumir que lo que le pasó a un compañero, o al que iba de frente en el Alvia, te podría pasar a ti. Es lo que más costará", afirma un trabajador. Pide tiempo y tranquilidad para sus compañeros afectados por la tragedia de este domingo en Adamuz: "Somos una empresa relativamente pequeña, somos una familia".

El presidente de Iryo defiende el estado de su tren

El presidente de Iryo, Carlos Bertomeu, ofreció este lunes por la mañana una rueda de prensa en la que calificó de "extraño" el accidente de Adamuz, en el que ha estado involucrado uno de sus trenes. En declaraciones a la prensa, Bertomeu incidió en el mensaje que ya transmitió este domingo el ministro de Transportes, Óscar Puente, sobre la "extrañeza" del suceso, al ocurrir en una recta y descarrilarse solo los últimos vagones del tren.

Además, el directivo defendió que el tren afectado, que había sido fabricado por la japonesa Hitachi, había cumplido la totalidad de su plan de revisiones y de mantenimiento programado, el último muy recientemente. "Es un accidente raro. No ha ocurrido en una curva, sino en una recta. No ha ocurrido en velocidad punta, sino a una velocidad moderada para la que tiene el tren, que no llega a tres años desde que lo compramos y es de ultimísima tecnología, cumpliendo con la totalidad de su plan de revisiones y de mantenimiento", argumentó.

Bertomeu lamentó la casuística de que pase algo así, que se descarrilen esos vagones justo cuando pasaba otro tren por la otra vía. Respecto a la investigación, recuerda que se trata de un sector regulado y, por tanto, con mucha trazabilidad, por lo que en el plan de mantenimiento esta toda la trazabilidad de cada una de las piezas del tren. "Nos invade una muy profunda tristeza, estamos radicalmente consternados y mandamos nuestro profundo pésame de corazón, nuestras condolencias a los familiares de las víctimas, y deseamos la pronta recuperación de los heridos", ha concluido.

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