La hipótesis de que el motivo de la muerte de Pablo Sierra Moreno en Badajoz fue un ‘fatal accidente’ cobra fuerza con los resultados de la autopsia, que no ha revelado ningún dato que lleve a pensar que no ocurrió como defiende la Policía Nacional, al cargo de la investigación. Desde el momento en que se denunció la desaparición del joven, la línea más consistente que han seguido los investigadores ha sido la de una muerte accidental en El Pico, sin descartar otros posibles escenarios.

El funeral de Pablo tuvo lugar este sábado por la tarde en el cementerio San Carlos Borromeo de Salamanca, de donde es originaria la familia, que pidió poder despedir al joven en la intimidad. Hasta Salamanca se desplazaron amigos y conocidos de la localidad cacereña de Zorita, donde reside el matrimonio, ambos médicos, con sus tres hijos. En Zorita ondean desde ayer las banderas a media asta y lo harán hasta mañana, durante tres días, en señal de duelo.

Compañeros de la residencia universitaria donde vivía Pablo, la Rucab, y de la universidad tenían previsto viajar para despedir a Pablo, pero desistieron por respeto a la petición de la familia. Está previsto que en unas semanas la propia residencia organice una ceremonia en Badajoz de despedida. Por su parte, el Ayuntamiento de Badajoz ha convocado mañana lunes un minuto de silencio en la puerta del palacio municipal.

Dos semanas desaparecido

El cuerpo sin vida de Pablo Sierra, estudiante del grado de Matemáticas, de 21 años, fue encontrado la mañana de este pasado viernes en Badajoz, a las 10.10 horas, en el cauce del río Guadiana, a la altura de El Pico, donde dos semanas antes había aparecido su teléfono móvil.

El cuerpo fue entregado ayer a su familia después de que se le practicase la tarde anterior la autopsia en el Instituto de Medicina Legal de Badajoz. El resultado del análisis forense no modifica la principal hipótesis sobre los motivos del fallecimiento, según la cual se debió a un accidente. Los detalles no pueden ser desvelados porque sigue vigente el secreto de sumario decretado por la juez del Juzgado de Instrucción número 3 de Badajoz y es difícil que se levante durante el fin de semana. Probablemente ocurra en los próximos días.

Hallado el cuerpo sin vida del joven Pablo Sierra en el río Guadiana después de una búsqueda de 15 días Vídeo: Agencia ATLAS | Foto: EFE

A falta de concreción, si la investigación mantiene que Pablo perdió la vida accidentalmente es porque su cuerpo no presenta signos de violencia que conduzcan a otra conclusión. Aparte de lo que pueda contener el informe preliminar, los resultados de los análisis de toxicología podrían tardar entre 20 y 30 días.

Si los familiares recibieron el cuerpo tan pronto fue porque las conclusiones del estudio forense no conducen a ninguna hipótesis distinta de la que se ha barajado hasta ahora. El joven estudiante pudo desorientarse la madrugada del viernes 3 de diciembre cuando quiso regresar a la Rucab. Caminando llegó al Pico, donde cayó al agua con un fatal desenlace. Su teléfono móvil se quedó en la isla, en un terraplén, a pocos metros de la orilla y fue encontrado a las pocas horas de la desaparición, la misma tarde del viernes, por un militar que paseaba a su perro, gracias a que se encendió con las llamadas que estaba recibiendo porque ya lo estaban buscando. La aparición del terminal ha sido una pieza clave en la investigación, la búsqueda y el hallazgo del joven de Zorita. 

Pablo llevaba 4 años estudiando en Badajoz. La última vez que se le vio con vida fue en el entorno de la céntrica calle Zurbarán. Esa noche había salido con unos amigos y al día siguiente tenía previsto viajar a Zorita con su hermano mellizo, que estudia Medicina y también reside en la Rucab. Iban a pasar con su familia el puente de la Constitución, pero Pablo no pasó la noche en su habitación.

Incógnitas

La geolocalización del móvil lo situó por última vez en Puerta Palmas a las dos de la madrugada. Si decidió ir a la Rucab caminando, tendría que haber girado a la izquierda o cruzar el río por el puente Viejo. Pero eligió la dirección contraria. Cómo llegó al Pico es una incógnita, así como que el teléfono apareciese manchado de sangre. A esta isla se accede por una pasarela desde Circunvalación o por un camino desde Manuel Rojas.

Su búsqueda comenzó el mismo viernes que se denunció su desaparición, por tierra, en el río y desde el aire. Los dos primeros días se realizaron batidas en las que participaron efectivos de la Policía Nacional, al frente de la investigación, bomberos de Badajoz, el Geas de la Guardia Civil y voluntarios de Cruz Roja y Protección Civil. Numerosos ciudadanos ofrecieron su colaboración, que no se consideró necesaria. No hubo resultados. Los responsables de la investigación continuaron con sus indagaciones, que desde el principio los conducían al río, al Pico.

El pasado martes se reanudó el rastreo, con los buzos del Grupo Especial de Operaciones (GEO) de la Policía Nacional, procedentes de Guadalajara, y perros de la Unidad de Guías Caninos de Madrid. Debido a las bajas temperaturas, la previsión de los forenses era que si Pablo estaba en el río, tardaría 15 días en emerger. No erraron. El hallazgo se produjo este viernes una hora después de que, por cuarto día consecutivo, se iniciase la búsqueda en el río. El cuerpo subió un poco a la superficie. El río lo había devuelto.