La Guardia Civil y la jueza siguen luchando para averiguar qué ocurrió la noche que murió Esther López, a las afueras de Traspinedo (Valladolid). Sin una prueba definitiva y con un sospechoso que proclama su inocencia, los investigadores han decidido pedir ayuda a la multinacional Inditex, según ha sabido CASO ABIERTO, canal de investigación y sucesos de Prensa Ibérica.

Unos modernísimos laboratorios que han colaborado con la empresa fundada por Amancio Ortega analizarán unas fibras halladas bajo las uñas de la mujer, cuyo cadáver fue encontrado el pasado 4 de febrero a las afueras de su pueblo, para ver si son del pantalón tipo chino que vestía el sospechoso de acabar con su vida la noche del 13 de enero.

Análisis químicos

Los forenses que realizaron la autopsia de Esther López encontraron varias fibras bajo sus uñas. Fueron enviadas al Departamento de Criminalística de la Guardia Civil, donde se determinó que dos de ellas "se ajustan con las caracteristicas físicas y composicion química" del pantalón tipo chino y de color beige que vestía el vecino investigado, Óscar S., la noche que Esther murió.

Los análisis realizados en el laboratorio central de la Guardia Civil descartaron que esas fibras correspondan a la ropa de Esther, y sí afirmaron que eran "compatibles" con el pantalón de su amigo, la última persona que declaró haberla visto viva la madrugada del 13 de enero.

Sin embargo, los análisis de la Guardia Civil, con los medios que cuenta la Benemérita, no permiten ir más allá con ese indicio. Reconocen que las fibras de algodón blanco, como las halladas bajo las uñas de Esther López, "por ser muy ubicuas, tienen escaso valor probatorio" y que no se trata de una prueba concluyente, sino solo de un indicio.

Mejores laboratorios

De ahí que los investigadores y la jueza pidieran ayuda a la multinacional. "Inditex trabaja con laboratorios de análisis textil muy modernos que permitirán acotar y limitar mucho más la procedencia de esas fibras; de lo contrario hablaríamos de miles de pantalones compatibles con las fibras que tenía Esther bajo las uñas", explican fuentes del caso. Los expertos compararán los resultados del análisis de esas fibras con el pantalón de Óscar S, una prenda tipo chino de color beige y la talla 44 que fue comprada en una tienda de Zara.

Es decir, los expertos del laboratorio tratarán de averiguar "a qué lote, año de fabricacion e incluso punto de venta" de pantalones tipo chinos corresponden las fibras halladas bajo las uñas de la víctima. En resumen, tratar de limitar esa coincidencia y reducir al mínimo posible el número de prendas de vestir compatibles con las que tenía la víctima.

Sin pruebas definitivas

Oscar S., investigado por el caso y que siempre ha defendido su inocencia, mantiene que estuvo con Esther y otro amigo aquella madrugada, y que ella se bajó de su coche, poco antes de las tres de la mañana, porque quería seguir de fiesta y él se iba a su casa. Insiste en que no volvió a verla. No hay ninguna prueba definitiva en su contra, después de que los análisis realizados en su casa no hallaran restos de sangre ni ADN de Esther López.