Las secuelas de la DANA
El jefe de la UME defiende el ritmo de incorporación de militares en la catástrofe: "Intervinimos lo más rápidamente posible"
El teniente general Javier Marcos insiste en que es la comunidad autónoma la que gestiona la emergencia.
El máximo mando militar del dispositivo de ayuda cree que "la situación está mejorando, pero hace falta tiempo"

Javier Marcos, teniente general jefe de la UME, este lunes en Mocloa. / Eduardo Parra Europa Press

Técnicamente no fue posible, ni tampoco conveniente, acumular antes más fuerzas militares en la zona afectada por la catastrófica DANA que ha asolado comarcas enteras de la Comunidad Valenciana y localidades de Castilla-La Mancha y Andalucía. Lo ha explicado este lunes el teniente general jefe de la Unidad Militar de Emergencias (UME), Javier Marcos, quien ha salido al paso de las críticas por el ritmo con que se han ido incorporando soldados a la zona. "Intervinimos lo más rápìdamente posible", ha asegurado en una comparecencia en el Palacio de la Moncloa.
"Ahora mismo somos 6.600 los militares que estamos participando en la operación. Esta tarde, a las 20:00, seremos 7.800", ha asegurado Marcos. Cuando se le han recordado los doloridos reproches que numerosos vecinos que se sentían abandonados han formulado en los medios, el jefe de la UME ha expresado: "Entiendo perfectamente el sentimiento de las personas afectadas, pero hacemos lo que podemos. Se ha empleado el procedimiento correcto. Hemos ido escalando en función de la gravedad y de la posibilidad de movernos", para resumir: "El despliegue de medios y la coordinación de actores lleva su tiempo, no es fácil".
En el lapso transcurrido hasta que la UME contó con ayuda suficiente de otros cuerpos de los tres ejércitos se centra parte de la tensión que vive la zona inundada. Marcos ha explicado que "la escalada de fuerzas ha sido la más adecuada".
Despliegue adelantado
El teniente general ha comparecido junto a la secretaria general de Transporte Terrestre, Marta Serrano, después de la reunión que el Comité de Crisis ha mantenido en la mañana de este lunes bajo presidencia del Rey en el cuartel general de la UME, en la base aérea madrileña de Torrejón. En la reunión han tomado parte también el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, las tres vicepresidentas y otros siete ministros.
El máximo mando de la Unidad Militar de Emergencias ha recordado varias veces que, en la Situación Operativa 2, en la que se encuentra la gestión del desastre, es una autorización autonómica la que prevalece. Ha contestado así a las críticas que por la mañana hacía el presidente valenciano, Carlos Mazón, sobre el tamaño del dispositivo de la UME. "Yo soy el responsable del dimensionamiento -ha explicado-, pero quien autoriza es el director de la emergencia. Yo puedo tener 1.000 soldados en la puerta, pero legalmente no pueden entrar en la zona de emergencia sin la autorización del director de la emergencia".
Marcos no ha querido entrar en la polémica sobre si debiera activarse una Situación Operativa 3, en la que es el Gobierno central quien toma las riendas de la situación. "Me limito a cumplir con mi misión", ha respondido.

Una calle de Paiporta (Valencia) este lunes. / Manuel Bruque EFE
El jefe militar ha explicado que el trágico martes 29 de octubre, su cuartel general "ya venía siguiendo la situación". De hecho, ordenó que acudieran a sus puestos todos los soldados del Batallón 3 de la UME, con base en la localidad valenciana de Bétera. "Ordené el despliegue adelantado de manera que cuando esa autorización llegara pudieran desplegarse inmediatamente. Tardaron en llegar 15 minutos en cuanto la Generalitat nos dio luz verde", ha relatado.
De esa manera, de 250 militares activados, 100 consiguieron llegar al área devastada de Utiel-Requena "y entraron a trabajar directamente" entre grandes dificultades. "Cuando vi lo que podía ocurrir, alerté a 1.000 militares", ha añadido. Cuando hubo luz verde de la Comunidad Valenciana -pasadas las tres de la tarde de aquel día la UME recibió la primera solicitud- "mil militares procedentes de cinco batallones de la UME se desplazaron durante la noche para que al amanecer el pueblo de Valencia viera que las Fuerzas Armadas estaban allí".
"Orden y disciplina"
"Orden y disciplina: no podemos añadir caos al desorden. Quien decide dónde vamos y cuándo vamos (en la zona de emergencia) es la Comunidad Autónoma", ha explicado el jefe de la UME. A preguntas de este diario, ha señalado que "el planeamiento militar no se puede improvisar. El peor enemigo de una emergencia es la improvisación". En su opinión no se debe "sobreactuar en una zona de emergencia cuando no se conocen las características de lo que está sucediendo".
Lo ha dicho al explicar por su experiencia que, de todas las catástrofes, la que tiene una reacción más difícil es la inundación.
El teniente general ha recogido lo que le transmiten sus fuerzas al afirmar: "La situación está mejorando, pero hace falta tiempo".
Prioridades
Ha contado Marcos que los trabajos de los militares desplegados por Defensa en la zona tienen tres prioridades: la primera es la búsqueda y rescate de desaparecidos, de cuyo número "es difícil hacer una estimación"; la segunda es la localización de fallecidos; la tercera, la apertura de vías y el achique de agua y lodo.
Sobre esta tercera cuestión ha indicado el jefe militar que al dispositivo de emergencias le preocupan "las consecuencias sanitarias que pudiera tener el deterioro del agua y el colapso de las alcantarillas", a las que la población está arrojando el fango que retira de sus casas, calles y locales.
Acerca de la búsqueda de cadáveres, ha hablado Marcos del achique en el parking del centro comercial Bonaire. "Todas las capacidades de las Fuerzas Armadas para achicar ese aparcamiento están en marcha, pero son millones de litros", ha contado.
Ha desvelado también que, de la previsión inicial de una morgue para 100 fallecidos se ha pasado a la de "una morgue con capacidad para 400 fallecidos que, y más en la situación en la que se encuentran, necesitan un espacio digno".
Problemas para moverse
También a preguntas de este diario, el máximo jefe de la UME y del dispositivo militar desplegado por Defensa en Valencia ha confirmado que en el futuro habrá un informe sobre "las lecciones aprendidas" en la gestión de la catástrofe.
El contingente militar da por concluidos sus trabajos en 12 de los 69 municipios que se han visto golpeados por esta desgracia. En otros 20 pueblos, los trabajos tienen ya algún grado de ejecución. Los militares han dividido la zona devastada en cinco sectores, que reciben el nombre de la ciudad de procedencia de las unidades militares. Los sectores Sevilla, León, Torrejón, Zaragoza y Valencia comprenden incluso pueblos cuyos alcaldes no han solicitado aún ayuda.
Las unidades militares trabajan en contacto directo con los alcaldes, además de la Generalitat. "Estamos atendiendo a todas las peticiones que se producen en razón de oportunidad -ha explicado Javier Marcos-. Recibimos llamadas de la comunidad autónoma, de alcaldes, de vecinos... No ponemos en duda ninguna llamada. Hay una movilidad absoluta". No obstante, "es tal el grado de destrucción que la movilidad está afectada. Esto requiere ser disciplinados y tener paciencia".
Es un mensaje dirigido también a la población desolada y los voluntarios civiles. "Les pido que comprendan que los 7.800 militares estamos haciendo todo lo que podemos. No nos podemos mover con la facilidad que quisiéramos. Doblamos turnos", ha explicado, y en otro momento de su intervención ha insistido: "Créanme que los turnos son durísimos, y que la gente vuelve agotada".
Marcos ha hablado de la entrega de la gente, que en su opinión precisa orden: "Los 17.000 voluntarios que se presentaron son bienvenidos, pero ese aluvión de ayuda hay que gestionarlo con corazón... y con cabeza".
Vías recuperadas
En su turno de intervención, la secretaria general de Transporte Terreste, Marta Serrano, ha confirmado que, si bien "el corredor mediterráneo está cortado" y con él "la comunicación entre norte y sur de España" por Valencia, "los itinerarios alternativos están funcionando".
En la A7 "estamos trabajando para conseguir desbloquear la operación de conseguir un desvío provisional", ha dicho la alto cargo de Transportes. "Se trabaja con todo el personal de la provincia, las 24 horas en tres turnos". Parte de esos trabajos consiste en el traslado de cajones de hormigón para el que ha sido necesario habilitar antes la A3.
Parecidos trabajos se llevan a cabo en la N330 a la altura de Requena, tratando de hacer desvíos provisionales en la zona norte, en los puntos kilométricos 194 y 230.
Sobre una recuperación de la comunicación por AVE se ha mostrado esperanzada, así como de la rehabilitación de las líneas C1 y C2 de Cercanías, que unen Valencia con Silla y con Xátiva y Alicante, respectivamente. La situación es mucho peor en la C3, "la más dañada".
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