23 de abril de 2018
23.04.2018
POLÉMICA

Rafa Nadal habla de los pitos al himno a su llegada a Barcelona

El manacorense participa en el Conde de Godó, donde busca su undécimo título para igualar los de Montecarlo

23.04.2018 | 20:57
Rafa Nadal, en la rueda de prensa del Conde de Godó

El número uno del mundo, Rafa Nadal, dijo "respetar" los pitos que parte de la afición culé dedicó al himno de España durante la final de la Copa del Rey, pero añadió que, por su forma de ser, no concibe silbar a nadie.

"La verdad es que escuché poco los pitos, porque vi la final en Montecarlo pero, por mi forma de ver la vida, yo soy partidario del respeto ante todo. No concibo ni pitar a un rival ni a nadie", afirmó en las instalaciones del RCT Barcelona-1899, donde esta semana disputará el Barcelona Open BancSabadell-Trofeo Conde de Godó.

Nadal dijo que tampoco entiende "la gente que va a un estadio de fútbol a pitar a su propio equipo, porque juega mal" y a los aficionados que silban cuando suena el himno de un país: "No concibo que, por ejemplo, el otro día en la Davis, la plaza de toros de Valencia hubiera pitado el himno alemán".

"Yo lo entiendo así, pero cada uno tiene su forma de ver las cosas y es respetable también. La mía es respetar el sentimiento de todo el mundo, también el de la gente que pita, pero no lo comparto", concluyó.

El diez veces campeón del Roland Garros, que este domingo conquistó su undécimo torneo de Montecarlo, también se refirió al protagonista de la final de la Copa del Rey, el centrocampista del Barcelona Andrés Iniesta, que firmó la que puede ser una de sus últimas exhibiciones como azulgrana, pues próximamente podría anunciar que deja el fútbol español para probar una última aventura en China.

"Realmente da pena no poderlo disfrutar cada fin de semana. Si finalmente se va, tiene todo muy apoyo y evidentemente le deseo que sea muy feliz en su nueva etapa", comentó Nadal antes deshacerse en elogios hacia el jugador albaceteño.

"Iniesta nos ha hecho disfrutar del deporte desde el respeto, la humildad y la naturalidad. Nos ha transmitido sus valores y es un modelo positivo para la juventud y la sociedad en general", subrayó.

Por otra parte y sobre el aspecto deportivo del Godó, el balear destacó la presencia de Novak Djokovic como una de las grandes noticias. "Novak es uno de los mejores de la historia y que pueda venir aquí a jugar el Godó es una noticia muy buena para Barcelona y para el torneo en sí. Los espectadores y los amantes de nuestro deporte lo van a agradecer. Supongo que para sus rivales -entre los que se incluye- es una noticia peor, pero para todos los demás es la mejor noticia posible".

  El manacorense aspira también a su undécimo título en la capital catalana, pero esta vez, en el 'reino de Nadal' se ha colado como invitado Djokovic, el único tenista del cuadro con el que tiene un balance negativo de victorias-derrotas (24-26).

    El de Belgrado, ganador de 12 Grand Slams, entre ellos Roland Garros 2016, y de 13 torneos en tierra batida, regresa a Barcelona doce años después de disputar su primer y único Godó con el objetivo de relanzar su carrera tras ser operado del codo derecho a principios de este año.

    Después de caer a las primeras de cambio en Miami y e Indian Wells y en octavos de final de Montecarlo, el actual número 13 de la ATP ha decidido aceptar la invitación del torneo.

    "Que viniera Novak sabía que era una posibilidad habiendo competitivo relativamente poco. Si yo hubiera estado en su lugar, creo que habría hecho lo mismo", comentó al respecto Nadal, quien podría cruzarse con Djokovic en cuartos de final.

    El balear admitió que esta edición del abierto barcelonés, con cuatro 'top-ten' y otros cinco jugadores entre los veinte primeros del ránking mundial, es una de las mejores de la historia, pero no le sorprende.

    "El cuadro es muy bueno, pero no es la primera vez. Es el Open 500 de tierra más importante del mundo y un torneo con una historia y un prestigio que hace que muchos jugadores quieran estar aquí", destacó.

    Lo que sí reconoció Nadal es que este año tendrá un camino hasta la final, con más espinas, que en ediciones anteriores pues considera "especialmente duro" su lado del cuadro.

    Y es que tras debutar este miércoles contra el ganador del partido entre el español Roberto Carballés y el austríaco Andreas Haider-Maurer, tendrá unos posibles octavos frente a un bicampéon del torneo como el japonés Kei Nishikori.

    En cuartos tendría a Djokovic; en semifinales contra el belga David Goffin, décimo jugador del ránking mundial; y una teórica final ante el búlgaro Grigor Dimitrov, quinto jugador de la ATP y la mejor raqueta de la parte baja del cuadro.

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