• La presencia de Carbonell en el chárter privado de la estrella azulgrana provocó airadas críticas de la Junta Directiva, dividida sobre el proyecto de la Davis
  • La decisión de España de apoyar a Kosmos y su plan para el torneo de tenis no se cerró hasta cuatro días antes de que se votara en el cónclave mundial

El futbolista catalán y a la sazón empresario Gerard Piqué consiguió, el 16 de agosto de 2018, cambiar el formato de la Copa Davis tras 118 años de tradición. Su empresa Kosmos Tennis se hizo con la gestión del legendario torneo en una ajustada votación de la Federación Internacional de Tenis (ITF), que se produjo en la Asamblea General Anual celebrada en Orlando (EEUU) y en la que la propuesta de Piqué contó con los apoyos de la Federación española.

El proceso estuvo rodeado de polémica. Primero, porque la Real Federación Española de Tenis (RFET), presidida por Miguel Díaz, cambió de postura sobre si apoyar o no la propuesta del deportista y empresario catalán solo cuatro días antes de la votación. Hasta entonces la directiva no había sido partidaria de respaldar el nuevo formato porque no era "rentable". Segundo, porque el emisario de la Federación que votó en Orlando, representando a España, a favor del cambio de la Davis, viajó a Orlando en el avión privado alquilado por Kosmos, según ha podido saber EL PERIÓDICO DE ESPAÑA. Desde la mencionada Federación se puntualiza que era la única manera de llegar a tiempo.

Ese emisario era el vicepresidente segundo de la federación, Tomás Carbonell, que terminó coincidiendo en la reunión de la ITF con José Antonio Senz de Broto, presidente de la Federación aragonesa y delegado internacional de la Federación española desde hace más de 20 años. Senz de Broto estaba ya en Orlando cuando llegó Carbonell porque, a priori, era quien debía votar en nombre de España. Pero hubo un cambio de criterio de última hora y se encontró con que llegaba un sustituto para votar. Y en el avión de Piqué.

Críticas airadas

De hecho, la presencia de Carbonell en el avión privado alquilado por Piqué despertó en aquel momento airadas críticas en un sector de la Junta directiva, entre ellas del propio Senz de Broto, que calificó los hechos de "desagradables" y "terribles", según los mensajes que envió a varios miembros de la Junta y a los que ha tenido acceso este diario.

Senz de Broto manifestó también su disgusto directamente al presidente, que le respondió que la presencia de Carbonell en la decisiva cita estadounidense era una petición del propio Piqué. "Gerard me dijo que ya que no iba yo, si podía ir Tomás mañana. Como no veo problemas para que estéis dos personas en la AGM [Asamblea General Anual], como hacen casi todos los países que han ido a Orlando, pues estaréis los dos. Espero que no te moleste", le escribió en un mensaje, apenas 48 horas antes de la votación y cuando ya había llegado a Orlando.

Fuentes de la Federación han reconocido a esta redacción que Carbonell -responsable del voto español en la Asamblea que se decidió el futuro de la Davis-, viajó efectivamente con Piqué, alegando que lo hizo porque existía premura para llegar a Estados Unidos, dado que no quedaban billetes para volar con destino a la ciudad situada en la Península de Florida, en donde se iba a celebrar la asamblea internacional que entregaría la gestión de la Davis a la empresa Kosmos.

"Dudas" sobre la votación

El avión privado que trasladó a Piqué y a Carbonell a Orlando llegó el 16 de agosto de 2018, la jornada de la votación, a las 7 de la mañana. El futbolista había recibido permiso del F.C. Barcelona para viajar, según relató el mismo, pero no así de su entonces entrenador, Ernesto Valverde. La votación estaba prevista para dos días antes del inicio de la Liga y Piqué tuvo que saltarse un entrenamiento para poder ir.

El futbolista explicaría más tarde al diario As que le anunció a Valverde su deseo de ir en un vuelo a EEUU porque había "dudas" sobre el resultado de la votación y su presencia podía "ayudar" a que el proyecto saliera "adelante".

El cambio de formato, en el que Kosmos llevaba años trabajando y en el que Piqué se implicó en persona recorriendo más de 50.000 kilómetros para hacer 'lobby' con tenistas y profesionales de ese deporte, obtuvo finalmente el visto bueno en la convención con el 71,43% de votos favorables (325 sí, 130 no y cuatro abstenciones o nulos), ligeramente por encima de los dos tercios que eran necesarios para su aprobación (66,66%).

España, como una de las federaciones relevantes, contaba con nueve votos que fueron delegados en un solo representante, Carbonell. De haber votado que 'no' al proyecto, tampoco se habría dado un vuelco en el resultado, ya que habría sido aprobado aun así con el 68,8% de los votos. Según señalan varias fuentes consultadas en la Federación española, sin embargo, sí podría haber determinado el voto de otras federaciones -principalmente sudamericanas, que estaban esperando a ver qué votaba España para seguir sus pasos- y el resultado podría haber sido distinto.

Entre los países que apoyaron el nuevo formato estaban EE UU (12 votos), Francia (12) o Países Bajos (9), mientras que otras federaciones importantes, como Australia, Gran Bretaña o Alemania (12 votos cada una de ellas) votaron en contra. La Asamblea dio finalmente luz verde a que Kosmos adquiriera los derechos de explotación de la Copa Davis durante 25 años por 3.000 millones de dólares (2.633 millones de euros).

"Punto de inflexión"

Ese había sido el acuerdo que Piqué, que contaba con el respaldo de Hiroshi Mikitani, presidente y director general de Rakuten, la compañía de comercio electrónico con base en Tokio, ya había rubricado meses antes con el Consejo de administración de la ITF.

La idea de Kosmos era potenciar esta competición internacional por equipos y hacerla más atractiva usando el mismo modelo que la fase final de la Copa del Mundo de fútbol. Es decir, que una sola sede o país albergara la competición. La duración sería una semana, con la participación de 18 países.

“Este es un punto de inflexión para nuestro deporte”, celebró a través de un comunicado el presidente de la ITF, David Haggerty, tras conocerse el resultado. "Hemos apoyado un plan firme y ambicioso para el futuro de la Copa Davis, uno de los eventos más valorados e importantes de nuestro deporte”, señaló el dirigente del tenis mundial.

Piqué, por su parte, se mostró exultante. "Es un día histórico, uno de los más felices de mi vida. Es un gran honor formar parte de este proceso histórico de un deporte que me apasiona", dijo el central, que llevaba cuatro años volcado en que el proyecto saliera adelante.

Las dudas de la Federación Española

La federación española, sin embargo, tuvo dudas hasta las vísperas de la votación internacional. De acuerdo al último acta de la Junta Directiva de la RFET publicada en su web, y que tuvo lugar el 13 de junio de 2018, tanto el presidente como Carbonell se mostraban reacios a apoyar a Piqué porque "el formato no es rentable para una federación como la nuestra, salvo que se gane la competición".

"Parece que la información de la que se dispone no invita a apoyar el proyecto, salvo que se dé la circunstancia de que la sede de la Fase Final sea en una ciudad española. Falta información más exhaustiva al respecto. De acuerdo a lo que se conoce en la actualidad es muy difícil que la RTEF lo pueda apoyar".

De acuerdo a este acta, donde no se llega a reflejar toda la reunión, Carbonell advirtió aun así de que la Davis "está en peligro con el formato actual, por lo que propone seguir indagando y acercando posturas con ellos". El vicepresidente propuso intentar "una contribución y/o un patrocinio hacia la RFET por parte de Kosmos o Rakuten", que ofrecieran "seguridad en este escenario".

Tras aprobarse el nuevo formato, la primera fase final de la nueva Copa Davis se celebró en Madrid en 2019, concretamente en la Caja Mágica, y la siguiente -la de 2021, porque la de 2020 se suspendió por la pandemia del coronavirus- en Madrid, Innsbruck y Turín. EL PERIÓDICO DE ESPAÑA se ha dirigido a la Federación Española de Tenis para conocer la versión del presidente Díaz y de Carbonell. Sin embargo, no ha obtenido respuestas a las preguntas remitidas desde esta redacción.