Con un tiempo propio de verano, Carlos Alcaraz ha disfrutado estos días de Tenerife. En concreto en Las Terrazas del Abama Resort Tenerife. Lo ha hecho a modo de “desconexión” , en compañía de unos amigos, y también con el objetivo de cargar pilas de cara a la temporada de 2023. Un año diferente que afrontará desde el número uno del ránking mundial y sabedor de que “será complicado”. Su intención para evitar incidencias negativas, tratar que esa posición de privilegio dentro de la ATP “no pese”.

“Creo que ser número no me pesa, me lo tomo como algo normal, o al menos eso intento”, reconocía este martes el tenista de El Palmar en una rueda de prensa celebrada en el enclave que ha elegido para pasar varios días de relax en compañía de sus allegados. “Sé que la temporada será complicada y que me tengo que preparar mucho mentalmente, porque soy el número uno e iré a los torneos como favorito, pero tengo claro a qué jugar, cuál debe ser mi estilo y que tengo que disfrutar. Eso es lo más importante y lo que debo hacer en todos los partidos”, argumenta el murciano sobre lo que se va a encontrar en los próximos meses.

En medio de sus días de descanso en “un sitio espectacular” en el que piensa “repetir”, Alcaraz revela que la recuperación de la lesión muscular que le hizo perderse el tramo final de este curso “va bastante bien”. “Voy despacio, con paciencia, pero también con ganas de poder volver a entrenar normal; todavía me quedan unas semanas”, señala el número uno mundial, que se fija el Open de Australia (del 16 al 29 de enero) como primer reto de enjundia para 2023. “Quiero empezar al máximo desde el primer día y este es un buen destino porque se asemeja a los que nos encontraremos en Australia”, apuntó.

Que Nadal no se retire

Cuestionado por Rafa Nadal, Alcaraz fue tajante: “Ha terminado este año como número dos, llegando a las Finals, ha ganado dos Grand Slams... Sigue en el alto nivel y yo, si fuera él, ni me plantearía retirarme, porque se nota que le encanta jugar y que ama el tenis. Es un placer verlo en la pista y como amante del tenis no me gustaría ver que se retirara”, dijo del balear, a la vez que no escondió su deseo de intentar “superarle en el head to head”, una serie de duelos que por ahora favorece al mallorquín por 2-1. “Soy ambicioso y ojalá pueda empatarle o superarle”, expuso, deseando “llegar al menos a la mitad de los logros” que ha alcanzado Nadal.