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Alcaraz inmortaliza Nueva York en su piel tras conquistar el pasado US Open

El tenista murciano se tatúa el Puente de Brooklyn y la Estatua de la Libertad como símbolo de su segunda victoria en Flushing Meadows, reforzando una tradición personal ligada a sus mayores éxitos deportivos

Alcaraz inmortaliza el triunfo del US Open

Alcaraz inmortaliza el triunfo del US Open / INSTAGRAM: carlitosalcarazz

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Carlos Alcaraz Garfia vuelve a dejar huella, esta vez lejos de la pista. El número uno del tenis mundial ya luce un nuevo tatuaje doble en el reverso de su brazo izquierdo: el Puente de Brooklyn y la Estatua de la Libertad. Dos iconos universales de Nueva York que el tenista murciano ha decidido grabar en su piel como recuerdo permanente de su segundo triunfo en el Abierto de Estados Unidos, conquistado el pasado 7 de septiembre tras imponerse en la final al italiano Jannik Sinner.

La noticia ha trascendido a través de las redes sociales del propio jugador y de su tatuador de confianza, Joaquín Ganga, amigo personal del deportista y vecino de El Palmar, pedanía murciana de la que ambos son originarios. Las imágenes, difundidas durante las vacaciones que Alcaraz disfruta en casa tras una temporada larga y exigente, muestran con detalle el nuevo diseño, cargado de simbolismo y coherente con una costumbre ya consolidada en la carrera del tenista.

Un triunfo que vuelve a marcar su piel

Alcaraz, que a sus 22 años lidera el ranking ATP, conquistó en Nueva York su segundo US Open, después del logrado en 2021, confirmando su dominio en las grandes citas del calendario. La victoria ante Sinner, por 6-2, 3-6, 6-1 y 6-4, no solo le permitió levantar otro trofeo de Grand Slam, sino también reforzar su estatus como referente de la nueva generación del tenis mundial.

Como ya había anunciado tras el torneo, el triunfo traería consigo un nuevo tatuaje. En esta ocasión, el murciano optó por dos emblemas inconfundibles de la ciudad que nunca duerme, símbolos de libertad, resistencia y conexión entre mundos, valores con los que el propio jugador se siente identificado tras consolidarse de nuevo en la cima del tenis.

Joaquín Ganga, el artista de confianza

El encargado de plasmar el diseño fue, una vez más, Joaquín Ganga, tatuador de referencia a nivel nacional e internacional, con quien Alcaraz mantiene una estrecha relación personal. El trabajo se realizó durante el periodo de descanso del tenista, una vez finalizada una temporada que ha sido tan intensa como exitosa.

En 2025, Alcaraz firmó unos números que refuerzan su excelente momento deportivo: 71 victorias en 80 partidos disputados y un total de ocho títulos, entre ellos el US Open y Roland Garros. Un balance que explica tanto la necesidad de descanso como el deseo de cerrar el curso con un gesto simbólico que resuma lo vivido.

Una tradición ligada a los grandes logros

Lejos de ser una decisión aislada, el nuevo tatuaje se suma a una colección muy personal que Alcaraz ha ido construyendo a lo largo de su carrera. Cada uno de sus grandes hitos deportivos ha quedado inmortalizado en su cuerpo, convirtiendo su piel en una especie de diario vital y profesional.

Jannik Sinner y Carlos Alcaraz en Wimbledon 2025

Jannik Sinner y Carlos Alcaraz en Wimbledon 2025 / SD

Tras ganar su primer US Open en 2021, el murciano se tatuó la fecha exacta del triunfo, el 11-09-2021. Años después, al proclamarse campeón de Roland Garros, añadió la Torre Eiffel acompañada del 09-06-2024. Wimbledon, otro de los grandes escenarios de su carrera, también tiene su lugar en esta narrativa corporal, representado por una fresa (símbolo tradicional del torneo) junto a la fecha 16-07-2023.

Las tres C: un legado familiar

Más allá de los títulos y las fechas, Alcaraz lleva grabado un mensaje con un profundo valor emocional: las tres letras C, en referencia a la frase que le repetía su abuelo paterno como consejo de vida y de competición: “cabeza, corazón y cojones”. Un lema que resume la filosofía con la que el tenista afronta cada partido y cada desafío, dentro y fuera de la pista.

Final de las ATP Finals: Carlos Alcaraz - Jannik Sinner.

Final de las ATP Finals: Carlos Alcaraz - Jannik Sinner. / Agencias

Este tatuaje, quizá menos visible que otros, representa una de las claves de su éxito: el equilibrio entre talento, pasión y fortaleza mental. Una combinación que le ha permitido alcanzar la cima del tenis mundial a una edad temprana y mantenerse en ella.

Un campeón que escribe su historia en la piel

Con el Puente de Brooklyn y la Estatua de la Libertad ya incorporados a su piel, Carlos Alcaraz añade un nuevo capítulo a una historia que sigue creciendo a ritmo vertiginoso. Cada tatuaje es un recuerdo, pero también una declaración de intenciones: la de un deportista que no olvida de dónde viene ni lo que ha conseguido, y que sigue construyendo su legado con cada golpe y cada decisión.

Mientras el circuito espera su regreso para la próxima temporada, Alcaraz descansa en casa, celebra sus éxitos y, fiel a su costumbre, los convierte en símbolos eternos. Porque para el murciano, ganar no es solo levantar trofeos, sino también dejar constancia de que cada victoria forma parte de un camino que ya es historia del deporte español.

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