20 de noviembre de 2020
20.11.2020
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Valencia Basket 8280Maccabi Tel Aviv

Épica remontada con final de infarto en La Fonteta

Un reaparecido Van Rossom sentencia el partido tras un robo de Dubljevic cuando ya se firmaba la prórroga

20.11.2020 | 23:09
Épica remontada con final de infarto en La Fonteta

Ver para creer. La fe del Valencia Basket le dio alas cuando parecía todo perdido, a siete puntos a falta de dos minutos. Pero el partidazo de Prepelic, el despertar de Derrick Williams con un triple providencial, la picardía de Dubljevic para robar un balón clave y una última canasta de un reaparecido Van Rossom, permitieron al Valencia Basket seguir su racha europea (82-80) y cerrar su mejor arranque histórico en la Euroliga.

Con la única novedad de Pradilla en lugar de Labeyrie en el quinteto inicial, el Valencia Basket arrancó el partido con un parcial de 9-3, con canastas de Dubljevic, un triple de Prepelic y cuatro puntos consecutivos del ala-pívot maño, que aprovecha siempre cada minuto.

Pero una vez más, fue Prepelic el que veía aro con más facilidad, con dos triples y ocho puntos en un primer cuarto en el que el Maccabi repartió más su responsabilidad anotadora, con hasta siete jugadores con puntos.

Van Rossom, ausente ante el Panathinaikos por lesión, reaparecía para cerrar un primer cuarto en el que los taronja, con Kalinic y Derrick Williams como interiores para defender la última jugada, vieron como los visitantes se pusieron a solo dos puntos tras un triple de Wilbekin sobre la bocina (19-17).

El propio Williams y Tobey dieron aire a los taronja en la reanudación, pero de nuevo Hunter, Caloiaro y Wilbekin impidieron que los locales abrieran brecha en el marcador a pesar a pesar de sus mejores porcentajes en el tiro.

La superioridad en el rebote de los de Sfairopoulos y algunas pérdidas de los locales dieron de nuevo oxígeno al Maccabi, que llegó a igualar el partido (37-37) tras canasta de Zizic. Un aviso para los taronja, que reaccionaron con canasta de Dubljevic y dos tiros libres de un Labeyrie que descansó en el primer cuarto, para irse al descanso con seis puntos de ventaja (43-37).

Ponsarnau apostaba tras el descanso por su quinteto más fiable en este inicio de temporada, ya con Labeyrie en el lugar de Pradilla. Pero los taronja estaban espesos y no veían aro con facilidad, con solo un par de canastas de Prepelic y de Labeyrie en los primeros minutos.

El Maccabi, aún sin mejorar notablemente su juego, necesitó poco para igualar el partido (47-47) y forzar el tiempo muerto del técnico local, con triples de Bender y Wilbekin y canastas de Bryant y Caloiaro, quien puso a los de Sfairopoulos por encima con un triple acto seguido (47-50).

Pero Prepelic sabe que la mejor respuesta a un triple es notar acto seguido otro y engrosó su cuenta anotadora desde más allá de la línea de 6,75 para volver a empatar el partido. Lástima que no sirviera para frenar el empuje de un Maccabi que crecía por momentos y que abrió una pequeña brecha aprovechando el acierto de Wilbekin y Bender (50-54).

Pero al esloveno no le quema el balón y volvió a recortar distancias con un nuevo triple, el cuarto de cinco intentos, que le valió para llevar también a los 20 puntos. Chris Jones le devolvió la moneda y Derrick Williams hizo lo propio desde el triple para evitar que se escapara el Maccabi (56-57). Una última canasta de Hunter y dos tiros libres de Van Rossom cerraban el tercer cuarto, con todo por decidir a falta de diez minutos (58-59).

La conexión Van Rossom-Tobey puso por delante a los taronja al inicio del último cuarto y se recupeó la ventaja de cinco puntos tras un triple de Hermannsson (64-59). Pero Caloiaro seguía inspirado desde 6,75 y mantenía vivo al Maccabi, que se las jugaba todas al triple con la buena racha del italiano y de Wilbekin, a quienes se sumó Bryant para dar la vuelta al marcador (66-69). Williams recortaba y Caloiaro volvía a castigar el aro taronja con un nuevo triple. Y así uno detrás de otro con Wilbekin como gran protagonista, hasta obligar a Ponsarnau a parar el partido a falta de 2:20 con 70-77 en el marcador.

Había que sumar rápido y Vives dio esperanzas con un nuevo triple, antes de irse al banquillo con cinco personales. Los locales recuperraron el balón y Prepelic falló en el momento más inoportuno para ponerse a un solo punto. Algo que no hizo Bryant después tras un rebote ofensivo que parecía medio partido. Con 73-79 y a falta de 1:13, Ponsarnau gastó su última bala con un nuevo tiempo muerto, previo a dos tiros libres de San Emeterio.

Tras una buena defensa, Prepelic volvió a anotar desde la línea de personal (77-79) con 47 segundos por jugar. Bender fallaba un tiro libre y el empate estaba tiro. Una pérdida de Van Rossom complicó la remontada, pero Wilbekin se quedó sin tiempo para lanzar cómodo y Derrick Williams apareció para empatar el partido (80-80) a falta de seis segundos.

El Maccabi tenía posesión para ganar, pero cuando hasta el más optimista firmaba la prórroga, Dubljevic interceptó un pase, asistió a Van Rossom en carrera y el belga sentenció el partido con una fácil entrada a canasta. Ver para creer.  La euforia se desató en el banquillo y en la tribuna. Un triunfo que sabe a gloria y que permite a los taronja cerrar su mejor arranque histórico en la Euroliga.

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