El Valencia Basket estrenó 2021 con una nueva victoria ante el Ciudad de La Laguna Tenerife en un encuentro especial y que por momentos tuvo las emociones al límite. Sobre todo al final. Y es que la valenciana María Pina, tras más de un año alejada de las pistas por una grave lesión de rodilla, pudo ya por fin enfundarse la elástica taronja de juego, realizar el calentamiento, disputar sus primeros minutos e incluso anotar sus primeros puntos. El partido, además, dejó el regreso de la escolta portuguesa Maria Bettencourt a València, dónde jugó dos temporadas y de la cual se guarda un grato recuerdo en el club.

Las locales, fieles a su filosofía, arrancaron el encuentro con mucha intensidad. Más allá del error en la canasta inicial de Helen Nauwelaers, el primer cuarto tuvo un claro dominador y ese no fue otro que el Valencia Basket. Desde la defensa y con una Rebecca Allen descomunal en el lanzamiento de tres puntos, pronto la balanza comenzaría a inclinarse para las de La Fonteta (12-8; min. 4).

El domino era absoluto y, para no perder energía, Rubén Burgos introdujo las primeras rotaciones con la entrada de Anna Gómez y Laura Gil. Demasiado ya para un Ciudad de La Laguna que, con la entrada también de Juskaite y Carrera, empezaba a acusar el esfuerzo y a dejarse ir en el marcador. Sólo Allen permaneció en la pista del quinteto inicial, y ella fue la que puso la puntilla a este primer acto anotando con un pase desde la línea de fondo cuando apenas restaban 7 décimas para que concluyera el cuarto (26-12; min. 10).

No le faltaban argumentos a Claudio García para enfadarse con sus jugadoras, a las que demandó mayor concentración a partir de ese momento. Laura Gil estiró el parcial hasta un 10-0, roto por un triple de Esther Montenegro que pareció por fin despertar a las suyas. Los ajustes defensivos del cuadro canario parecían dar sus frutos puesto que el Valencia Basket ya no anotaba con tanta facilidad (28-17; min. 13).

Fue un espejismo. Una canasta de Ouviña, y dos robos consecutivos de Carrera y la propia Ouviña volvieron a abrir la brecha hasta doblar incluso a su rival en el marcador (34-17; min. 15). Lejos de hundirse, y espoleado por un nuevo tiempo muerto de García, el Ciudad de La Laguna reaccionó de nuevo desde la defensa. Y en esta ocasión con muy buen resultado.

El Valencia Basket se atascó mientras su rival encontraba el camino en ataque gracias a las contras de Atkinson, o sacando faltas y yendo al tiro libre con Taylor (41-27; min. 19). Rubén Burgos no quería sorpresas y llamaba a capítulo a las suyas para evitar que las isleñas se metieran en partido antes de un descanso al que todavía se llegaría con un cómodo 'colchón' (44-29; min. 20).

Pero si quedaba alguna duda, entre Gil y Allen además de Casas o Gülich, se encargaron de despejarla tras el paso por los vestuarios (56-34; min. 25). El equipo valenciano había roto ya completamente el choque y ahora quedaba por desvelar cuál sería la renta final y si María Pina dispondría finalmente de tiempo de juego en el último cuarto (70-43; min. 30).

Sería a falta de seis minutos del final cuando llegó el momento más esperado. María Pina saltaba a la pista ante la ovación de una Fonteta entregada a la de Benetusser (82-50; min. 34). Y además lo hizo mostrando un muy buen nivel y anotando incluso cuatro puntos que ayudaron al definitivo 98-60 en el que el festival de triples de las taronja jugó un papel decisivo -15/30 al final-.

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