La frustración generada tras la cruel derrota de este miércoles en La Fonteta ante el Zalgiris sólo puede ser efímera. Muy efímera. El Top-8 depende de ello ante la vital importancia del encuentro de esta tarde en el OAKA ante el Panathinaikos. No hay tiempo para lamentaciones, y tampoco para cometer más errores. Sólo el justo para corregirlos y encontrar una dinámica positiva en el máximo torneo continental. El margen de error es ya mínimo pues, tras cosechar cinco derrotas en los últimos seis encuentros, los puestos de playoffs han empezado a ponerse ya muy caros para el Valencia BasketValencia Baske. Un equipo que si bien acumula diez triunfos consecutivos en la Liga Endesa, parece haber perdido el rumbo en la Euroliga en estas últimas semanas.

En este sentido, la inyección de moral y autoestima que hubiera supuesto el triunfo en la última jornada la echó abajo Marius Grigonis de un plumazo con una canasta 'imposible' sobre la bocina. Todo un 'mazazo' del que toda reponerse en tiempo récord para intentar apurar las opciones de meterse entre los ocho primeros. Todavía no hay nada perdido, y a eso deben aferrarse los valencianos.

Empezando por el duelo de hoy en Atenas en el que, por cierto, volverán a ser baja Joan Sastre por una lesión muscular en el muslo izquierdo, y Joan SastreGuillem VivesBajas sensibles en una cancha donde los taronja no ganan desde su primera visita hace más de diez años. En la primera vuelta, eso sí, la victoria fue para el Valencia Basket «Tenemos que prepararnos para un partido duro, contra otro equipo con mucho talento y en el que tenemos que dar el máximo de nosotros a pesar del cansancio, siempre buscando la máxima calidad», aseguró Jaume Ponsarnau en la previa. El Panathinaikos está ubicado en la 16ª posición de la competición con un balance de 7-14 aunque desde la salida del técnico Georgios Vovoras ha ganado dos de sus últimos cuatro partidos, ambos como local. Ahora con el israelí Oded Kattash en el banquillo, el equipo griego ha afianzado su juego defensivo y está encontrando su referencia en ataque en el extaronja Nemanja Nedovic. En su partido intersemanal, el equipo griego cayó en la pista del Real Madrid por 76-66 en un partido en el que no estuvieron ni su jugador más valorado, Georgios Papagiannis, ni otro de sus jugadores fundamentales, el alero Ioannis Papapetrou, aunque ambos podrían volver a jugar para medirse al conjunto taronja. El cubano Howard Sant-Roos no pudo acabar el partido en Madrid por un problema muscular y es duda.

Tanto el estadounidense Mike James como el georgiano Tornike Shengelia, jugadores del CSKA Moscú, negaron haberse peleado durante un entrenamiento, lo que no impidió que el máximo anotador de la Euroliga haya sido suspendido por su club. «Todo tiene un límite. Basta de publicar esa basura», escribió James en las redes sociales después de que el CSKA le impidiera viajar con el resto del equipo a Berlín para enfrentarse al equipo local. James, que fue acusado por el diario «Sport Express» de pelearse hace unos días con Shengelia durante un entrenamiento, llamó «idiotas» a los que publicaron dichas informaciones. Por su parte, el pívot georgiano fue igual de categórico en Twitter.