El Valencia Basket cumplió con el trámite ante un Baxi Manresa al que arrolló tras el descanso por 112-82 en La Fonteta dentro de la jornada 25 de la Liga Endesa. Un choque especial por el regreso de una leyenda taronja como Rafa MartínezRafa Martínez, y también del entrenador que conquistó la única liga con el club, Pedro Martínez. Ante a ausencia de público ambos recibieron los aplausos de los dirigentes locales al ser presentados en recuerdo de sus servicios a la entidad valenciana. El preparador catalán recibió incluso una camiseta conmemorativa de mano del presidente, Vicente Solá, por sus 900 partidos en la ACB.

Arrancó el Baxi Manresa haciendo daño desde el triple con Eatherton y Pérez, y un Valencia Basket que supo reaccionar bien de la mano de un inspirado Tobey. Siete puntos consecutivos del pívot norteamericano instauraron la primera renta para los de Jaume Ponsarnau (12-6; min. 5), a los que ya por entonces se les veía faltos de gasolina para apretar en defensa. El conjunto catalán lo aprovechó para entrar en el cuerpo a cuerpo bajo el aro y un intercambio de canastas que se prolongaría hasta el descanso.

San Emeterio saltaba a cancha tras dos partidos de Euroliga en los que no tuvo la oportunidad, también lo harían hombres como Pradilla o Puerto. Ponsarnau quería alargar el equipo, sabía que necesitaba encontrar energía aún teniendo que sacrificar inspiración ofensiva. Pero no fue fácil (25-21; min. 10).

El segundo acto arrancaba con canasta de San Emeterio y un triple de Van Rossom que rompía la sequía desde el 6,75. Además, un 2+1 de Pradilla instauraba la máxima renta para los locales en el electrónico (33-25; min. 13). La cosa no pasaría de ahí. Aún a pesar de que Tobey seguía con su buen partido y hacía mucho daño con el pick&roll, la entrada a cancha de Derrick Williams y Joan Sastre coincidiría con la reacción manresana. También la entrada de Rafa Martínez, hasta ese momento inédito en el choque (40-35; min. 16).

Sin embargo, esa reacción tuvo nombre y apellidos, Matt Janning. Tres triples consecutivos del escolta estadounidense dieron la vuelta al choque para sellar un parcial de 4-11 que encendió todas las alarmas (44-46; min. 17). El Valencia Basket respondió, aunque no desde dónde debía. Desde la defensa. En su lugar, fue la inspiración ofensiva la que permitió a los taronja llegar con una renta mínima a los vestuarios (54-53; min. 20).

Poco o nada cambió la decoración al inicio tras el descanso. El intercambio de canastas se convirtió en una constante en la que los ataques se imponían claramente a las defensas (64-64; min. 24). Fue entonces cuando el Valencia Basket decidió, por fin, elevar su listón defensivo. La consecuencia no se hizo esperar. Parcial de 11-0 y Pedro Martínez que se vio obligado a parar automáticamente el encuentro (75-64; min. 27). Le serviría para frenar ligeramente la sangría aunque no para recortar la renta antes de llegar a un último cuarto al que los locales entraron con el partido ya muy de cara (83-68; min. 30).

El parcial de 19-4 en la segunda mitad del tercer acto ejemplificaba perfectamente lo que estaba sucediendo sobre la pista. El Valencia Basket, ahora muy superior, tenía completamente desactivado a un Baxi Manresa cada vez más hundido en la pista y en el marcador (92-69; min. 33). El partido, por entonces, estaba visto para sentencia y eso también se tradujo en una efímera y entendible falta de tensión.

Duró poco, ya que los valencianos vovlieron a apretar t se permitieron el lujo de superar holgadamente la barrera de los 100 puntos. Concretamente 112, igualando la segunda mejor anotación en la ACB de su historia en un partido sin prórroga.

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