Llegó la hora de la verdad, el momento decisivo en la Liga Endesa con la disputa de unos playoffs en los que el Valencia Basket aspira a llegar muy lejos. El título conquistado en 2017 es el espejo en el que el equipo lleva mirándose desde hace semanas, desde que el sueño de la Euroliga acabó de manera amarga y tocó reorientar el gran objetivo de la temporada.

Pese al golpe nadie en el club se ha dejado ir, empezando por un plantilla y un cuerpo técnico que, contra pronóstico, acabó logrando el ‘premio’ de la cuarta plaza en la fase regular tras sumar siete triunfos en sus últimos ocho partidos. Una posición que puede constituir un elemento diferencial en la serie de cuartos ante el TD Systems Baskonia al mejor de tres partidos.

En este sentido, en la actual temporada la igualdad entre ambos conjuntos ha sido la tónica predominante, con dos triunfos para cada lado y los dos equipos ganando los dos partidos disputados como local. Pero no sólo eso, es que desde la temporada 2013-14 se han enfrentado hasta en 27 ocasiones entre Liga Endesa y Euroliga con sólo cinco victorias del equipo visitante.

De ahí la importancia del factor pista cuando ambos están frente a frente, y más aún cuando los taronja van a poder contar con el apoyo de hasta 1.500 aficionados en las gradas. Algo de lo que no podrán disponer los vitorianos al contar con una incidencia acumulada por COVID-19 más elevada en el País Vasco. «Es muy importante. El que no sean más de 1.500 personas hace que La Fonteta no sea La Fonteta que todos tenemos ganas de volver a vivir, pero nos hace mucha ilusión jugar con 1.500 aficionados. Creo sinceramente que hay jugadores a los que les ayudará», reconocía a SUPER Jaume Ponsarnau, que dispone de su plantilla al completo y dejará fuera de la lista, si no hay lesiones de última hora, a Josep Puerto y Vanja Marinkovic.

Más incógnitas en el estado de forma de su roster y en su juego presenta un Baskonia al que los valencianos únicamente han podido eliminar en una de las cinco ocasiones previas en las que se ha medido en unos playoffs.

El conjunto dirigido por Dusko Ivanovic ha intentado estos últimos días recuperar sensaciones después de que las lesiones, la salida de Lucas Vildoza a la NBA y un brote de COVID-19 le hayan afectado en la recta final de la ase regular. La consecuencia directa han sido solo dos triunfos en sus últimos ocho partidos. En este sentido, el cuadro baskonista mantiene las dudas de los interiores Achille Polonara -esguince tobillo derecho- y Alec Peters -molestias rodilla derecha-, aunque Ivanovic espera poder contar con ambos para este primer encuentro en València.

La plantilla vitoriana presenta las novedades principales de Quino Colom y Frantz Massenat. Especialmente curioso es el caso del base andorrano, que comenzó la temporada entrenando con el Valencia Basket, antes de fichar en diciembre por el Estrella Roja. El internacional español ya jugó como rival en La Fonteta con este equipo en enero, y ahora lo volverá tras su fichaje por el TD Systems Baskonia a principios de mayo. «Nos tendrá ganas, y es normal. Lo que tenemos claro es que le tenemos que respetar mucho», destacó Ponsarnau. No obstante, su adaptación no está siendo fácil a un equipo con el que, hasta el momento, ha disputado cinco partidos en los que presenta una tarjeta de 3,2 puntos, 1,6 rebotes y 1,4 asistencias en casi 13 minutos de media.

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