Ante las lesiones... mayor apuesta por una Alqueria del Basket que esta misma semana cumplía cuatro años desde su nacimiento. Esa es la fórmula instaurada en el Valencia Basket y que está obligando a Joan Peñarroya a hacer encaje de bolillos en estas primera jornadas de competición. Y no sólo en los partidos, también en el día a día de los entrenamientos. En este sentido, el dato más visible son los minutos que han acumulado en los tres primeros encuentros de la Liga Endesa los jugadores de las categorías inferiores de la entidad taronja y que multiplican ya por siete los que sumaron en los 44 partidos que disputó el equipo el pasado curso.

La plaga de lesiones que vive la plantilla -que ha contado con entre cuatro y cinco bajas en cada uno de los tres primeros encuentros- y la ausencia de fichajes para paliar esas ausencias, ha obligado al técnico catalán a echar mano de los jugadores del equipo filial, que ya habían hecho la pretemporada con el equipo. De momento, el equipo ha ganado un partido -al Baxi Manresa en el Nou Congost- y ha perdido dos -ante el Baskonia y el UCAM Murcia en La Fonteta-.

Entre Guillem Ferrando, Millán Jiménez, Gonzalo Bressan y Alejandro Bellver acumulan ya 58 minutos en la pista en los tres choques de ACB que se han disputado, mientras que la pasada temporada sólo jugaron con el primer equipo los dos primeros y entre ambos y en total sumaron 8 minutos en la pista.

«Son jóvenes, les falta, pero muestran el nivel y han ayudado. Les pedimos que trabajen, que entrenen duro para que si necesitamos tirar de ellos estén preparados», confesaba al respecto el propio Peñarroya. El alto número de lesiones se ha combinado, además, con un cambio en la configuración de la primera plantilla, que ha bajado de los catorce jugadores que tenía Jaume Ponsarnau para combinar la ACB y la Euroliga, a los doce que tiene Peñarroya para la liga y la Eurocup. La idea principal del club era ‘asegurar’ minutos a los jugadores jóvenes de la plantilla -Josep Puerto y Jaime Pradilla- y de manera sólo circunstancial a los canteranos, que sí que estaba previsto que completaran los entrenamientos, pero las lesiones han alterado esa previsión.

«Los jóvenes nos han ayudado mucho y eso es muy importante. Están jugando en LEB Plata pero han demostrado que algún día pueden estar en la Liga Endesa. Lo único que necesitan es seguir trabajando así y entrenar duro cada día. Creer. En unos años pueden ser el quinteto en el Valencia Basket», valoraba el capitán Bojan Dubljevic, que prefiere ver la botella medio llena.

Víctor Claver, por su parte, destacaba que «nos están ayudando mucho, es verdad que les falta experiencia pero no es fácil su situación porque con el primer equipo siempre cuesta. Creo que están haciendo un gran papel y que hay que aprovecharlo».

La realidad, en este sentido, es contundente. Joan Peñarroya ha contado con sólo siete jugadores de la primera plantilla para disputar los dos últimos compromisos ligueros, uno menos de los que tuvo para el choque del debut contra el Baskonia. En ese primer encuentro, en el que se lesionó Sam Van Rossom en el tramo final, sólo participó Ferrando, que apenas estuvo un minuto en la pista.

Pero tras conocer que el club no iba a fichar refuerzos temporales, el técnico ha cambiado su planteamiento y ha incluido a los jugadores del filial en su rotación de manera habitual. En los dos últimos encuentros, el preparador de Terrasa les ha dado protagonismo desde los primeros cuartos, especialmente al base de Benifairó de la Valldigna, que jugó 17 minutos ante el BAXI Manresa y 9 ante el UCAM Murcia. La pasada campaña jugó un total de 6 minutos en ACB con el primer equipo y participó en dos partidos frente a los 27 minutos que lleva ahora.

Enfermería

Las buenas noticias empiezan a llegar desde la enfermería. Así, todo hace indicar que este sábado ante el Casademont Zaragoza el ala-pívot cubano Jasiel Rivero podrá ayudar al equipo tras su lesión muscular. También mejora Xabier López-Arostegui, intervenido el pasado 8 de septiembre de su tobillo izquierdo. El jugador, que ya hace trabajo de pista en solitario, podría estar disponible ante el Real Madrid o bien para el siguiente ante el San Pablo Burgos el 16 de octubre. Sin embargo, necesitará tiempo para coger ritmo de competición.

Ante esta previsión, lo lógico es que jugadores como Rafa Vila, Alejandro Bellver y Gonzalo Bressan vayan poco a poco cayendo de las convocatorias. No tanto Guillem Ferrando y Millán Jiménez, que jugó once minutos ante el Murcia, y que podrían mantener cierto protagonismo estas semanas. Y eso a pesar de la bronca que se llevó el riojano en este partido en uno de los tiempo muertos de Peñarroya. «No me haces caso. Llevamos toda la temporada diciéndote lo que tienes que hacer», le recriminó. Es el precio de la juventud.