No es fácil para ningún jugador profesional decir adiós y colgar las zapatillas. Es el momento, siendo aún joven, de ‘jubilarse’ de lo que a uno más le gusta y empezar a enfocar la vida de otra manera. Fernando San Emeterio lo ha sabido hacer sin apartarse de su gran pasión, el baloncesto, ni de su último club, el Valencia Basket.

Ahora bien, nada es comparable a ser protagonista vestido de corto dentro de una cancha, ni siquiera desde un banquillo y con traje. «Sinceramente no tenía pensado retirarme, pero desde el club se me ofreció esta posibilidad. ¿Pero ya? Fue mi pregunta», aseguraba en declaraciones a la Liga ACB.

«Y bueno, valorando un poco todo, enseguida como que esa misma tarde me ilusionó la idea. El tema de pasarme al lado de entrenador, de poder ayudar desde ahí, de aprender, tengo una edad joven para ser un entrenador y todo eso me fue animando a tomar la decisión», explicó. 

Y es que para el alero cántabro, que se estrenó oficialmente en la Supercopa Endesa haciendo el vídeo del rival -el FC Barcelona- , «en esta vida hay que aprender un poco de todo, y cuando empieza uno un trabajo, por más que haya estudiado una carrera, hay que aprender muchas cosas, y así estoy».

Palabras cargadas de humildad para un hombre que lo ha sido todo como jugador y que también quiere llegar lejos como entrenador. «Pasar de jugador a asistente es sorprendente quizás para alguna gente, pero ilusionante», insiste el exjugador internacional.

En este sentido, una pieza clave en que todo esté funcionando bien hasta el momento es Joan Peñarroya y la confianza que le ha transmitido desde el primero momento. Lo mismo que Juan Maroto y Javier Vilaplana, entrenadores suyos en las últimas campañas y ahora compañeros en el staff técnico.

«Estoy muy contento de su trabajo y el de todo el cuerpo técnico. Está cambiando de rol, pero ya sabía que era un hombre de baloncesto, entiende el juego y aún tiene toques de exjugador que ayudan a ver cosas que la parte más técnica no la ve. Creo que el tema va bastante bien», señalaba precisamente Peñarroya hace algunas semanas sobre el santanderino.

No sería la primera ni la única vez que hablaría sobre el importante papel que esta desempeñando San Emeterio en el Valencia Basket desde que arrancó el curso. «Yo hace tiempo que deje de jugar y tener una figura reciente como la de Fernando -San Emeterio- es bueno. Ven cosas que a veces a uno que está más con temas técnicos y tácticos se le escapan», señalaba en una conversación más reciente en DAZN.

«Esa frescura te enriquece, y lo que está claro es que esta profesión es de constante evolución, y si no evolucionas no sigues», subrayaba el entrenador jefe del Valencia Basket, para el que la figura de San Emeterio ha enriquecido notablemente su equipo de trabajo.

¿Y qué piensan los jugadores?

Pero....¿y los jugadores?. ¿Puede haber ahí algún tipo de conflicto?. No lo parece. Sobre todo porque todo se ha ido haciendo con total naturalidad. «Es normal que yo todavía casi me vea como jugador. Que ellos todavía me vean como jugador porque ayer era compañero suyo, pero el tiempo irá limando esto. Yo no tengo el rol de sacar el látigo», confirma San Emeterio, al que se le ve perfectamente adaptado a esa función conciliadora de ’mediador’ entre la plantilla y el cuerpo técnico. Algo que los jugadores también agradecen. 

«Es una cosa muy buena, él sabe como son los jugadores y como son los entrenadores. Está entre los dos grupos y eso es muy bueno», admitía a SUPER el capitán, Bojan Dubljevic

«Estos años atrás, como jugador, ya nos daba muy buenos consejos. Ahora es entrenador, con mucha experiencia como jugador ,y creo que va a aprender de baloncesto mucho más como técnico», confirma el montenegrino. A la plantilla, por tanto, no se la ha tenido que ganar. Ya la tenía ganada de antes.

«Nos ayuda mucho y ahora como entrenador puede ver mejor las cosas desde el banquillo. Eso es muy bueno el equipo ya que muchas veces en los entrenamientos viene y te aconseja como hacer las cosas mejor», concluyó ‘Dubi’, que en entre risas señaló que «yo le aconsejo también como tiene que ser como entrenador»