Buenos días, Rubén. ¿Cómo han ido las fiestas de Navidad y Año Nuevo?

Bien, con contactos mínimos. Este año, por el formato de competición, hemos tenido dos pequeños ‘breaks’ que se agradecen. No estamos acostumbradas a huecos libres para compartir con los nuestros. Eso sí, a pesar de tener más días, hemos tenido que extremar la precaución.

Días en los que hacer balance de un fantástico 2021.

Tal vez, el balance conseguido es más que soñado. Queríamos afianzarnos entre los equipos que luchan por títulos y juegan finales. Empezamos así el año con la final de Copa, que luego cayesen tres títulos (EuroCup, Supercopa de España y SuperCup) se dice pronto para el mérito, y para cómo cayeron. Por ejemplo, los aficionados gozaron mucho de una superemocionante EuroCup. Después, el poder compartir con la Fonteta la SuperCup europea ante un rival casi imbatible. El guion de 2021 fue espectacular.

¿Irrepetible?

No sé, lo que está claro es que si queremos que se repita no tenemos que perder lo que nos ha llevado ahí. Hablamos de los tres momentos de los títulos, pero para alcanzarlos lo importante es el día a día, el esfuerzo del equipo y, sobre todo, la identidad. El público y la ciudad nos ha reconocido siempre la entrega y el carácter de las jugadoras. Dejarlo todo en la cancha es el único camino, luego que ocurra o no depende de tantos factores: rivales, lesiones, enfermedades, la suerte... Lo que está en nuestras manos vamos a seguir poniéndolo en la pista.

Por el mal regusto que dejó la Copa en València y porque dan acceso directo a Euroliga, ¿existe una ilusión especial por los títulos nacionales?

El equipo se motiva, sobre todo, por el siguiente reto, el próximo partido. Por supuesto, hay momentos marcados en la temporada, y el primero que vendrá será la Copa de la Reina, nuevamente con nuestra gente. Es un buen objetivo volver a pelearla. El año pasado éramos novatas en finales y sentimos una pequeña decepción, además el equipo llegó muy cansado dado el calendario, habíamos jugado un sábado noche y el domingo por la mañana estábamos en la final. Girona fue merecido campeón. Seguramente, el regusto y la ambición no satisfecha fue clave para ganar la siguiente final, la EuroCup. Los títulos nacionales tienen el premio de la Euroliga. Nuestro club, antes o después, estará ahí presente. Nos ilusionan tanto como los europeos, y nuestra afición nos respaldará para avanzar lo máximo en todas las competiciones.

A eso nos ayudan jugadoras expertas, internacionales, que saben lo que les ha costado estar donde están. Aquí nadie menosprecia a las rivales ni el valor de los triunfos

Hablando de futuro, ¿cuándo termina su contrato como entrenador del femenino?

Mi compromiso y mi relación laboral es con el Valencia Basket. No en la posición específica de entrenador del equipo femenino. Ahora mismo, quienes toman las decisiones han pensado que es donde mejor puedo ayudar, y donde intento hacerlo mejor día a día. No sé si en el futuro el club creerá que la mejor posición desde la que puedo ayudar es otra. El objetivo y compromiso que me marco es con el proyecto deportivo del Valencia BC, sea masculino, femenino, de primeros equipos o de formación. A partir de ahí, si me siento válido, me sentiré realizado. Mi contrato es con el club, no de una forma determinada ni con una duración en concreto. Todos y todas aquí tenemos la ambición de que el proyecto de club siga creciendo para hacer felices a los aficionados.

Varios positivos por Covid-19 en el equipo obligaron a aplazar el duelo ante el Araski, ¿A día de hoy, cuántas jugadoras pueden entrenarse?

El grupo no puede trabajar en su totalidad, cumplimos con los protocolos. Estamos en contacto diario con los servicios médicos, que nos marcan la manera de trabajar: sesiones individuales, si pueden entrar grupos en contacto, en función de ello, entrenos más físicos, y ver cuándo podemos pasar al regreso de las que dieron positivo. Al grupo lo veo con buena mentalidad, mejorando aspectos que se puede, cuidando la salud, el físico... a la espera de que la normativa nos permita volver a competir.

El próximo partido fijado es el 9 de enero contra IDK en San Sebastián, ¿tiene esperanzas de que el virus lo permita?

La información es diaria desde la Federación, los servicios médicos del club y la propia Liga. Ellos nos van marcando. Ahora mismo, lo que responda no se ajustaría a la realidad porque lo desconozco.

Lo que duele es que la afición disfrute de los partidos como siempre, animando, sin mascarillas, comiéndose su bocadillo en el descanso, cosas que forman parte del espectáculo... Nosotras jugamos para el disfrute de la gente

La jornada de ACB se anuló toda, en Liga Femenina apenas se juegan dos o tres partidos, ¿hay temor en el mundo del baloncesto de que el coronavirus haga volver al pasado en cuanto a más aplazamientos, puertas cerradas...?

Como en cada sector profesional hay incertidumbre e inquietud por el estado de las personas que tienen más riesgo. En nuestro caso, somos unos afortunados, contamos con un departamento médico que nos cuida al día y con unas instalaciones donde trabajar sin riesgo, aislando grupos, contactos, etc. El servicio de limpieza y mantenimiento desinfectan constantemente, hay buena ventilación. Todo esto nos da cierta tranquilidad dentro de la inquietud. Lo que duele es que el pabellón no pueda estar todo lo lleno que se desea, ni que la afición disfrute de los partidos como siempre, animando, sin mascarillas, comiéndose su bocadillo en el descanso, que al final son cosas que forman parte del espectáculo, porque nosotras jugamos para el disfrute de la gente.

¿Ve al equipo mejor que hace un mes y medio, cuando auguró, y así fue, un tiempo difícil?

Al inicio de curso hubo buena dinámica de juego y resultados, no se notó la baja de Allen y se sumaron dos títulos. Sin embargo, la carga física y mental en las jugadoras de un verano sin casi vacaciones tenía que pasar factura con el desgaste de los viajes... Fue en la prenavidad, con un bajón físico-mental. La pena es que, además, coincidió con las lesiones: los dos meses sin Ouviña y la baja de Carrera para el resto de temporada. Se notó. Lo positivo es que poco en los resultados, pero sí en frescura y fluidez. En los últimos partidos la recuperamos con una buena rotación y ritmo. Gran parte del mérito es la frescura de las jóvenes de L’Alqueria. Nos dan un excelente día a día, y su presencia en los partidos empieza a sumar para su crecimiento y para la energía del equipo. Veo al equipo motivado, sabiendo que viene un mes exigente con la eliminatoria de EuroCup y rivales durísimos en Liga, Girona y Salamanca. La clave es salir reforzadas de este pequeño frenazo que, lamentablemente, nos va a dar la Covid.

El 13 de enero jugarán en Turquía contra Ormanspor, ¿esta eliminatoria es mucho más difícil que la anterior?

Es un rival mucho más peligroso. Son segundas en una liga fortísima como la turca, donde ganaron a un equipo de EuroLiga como el Galatasaray. Es una plantilla experta con dos estrellas WNBA, Robinson y McCowan, una de las mejores ‘5’ de Europa con más de 2 m y 110 kg. McCowan se acerca al nivel de Griner, promedia 25 puntos y 15 rebotes en la EuroCup. En su cancha son duras, si llevan el partido a su ritmo de correr y anotar -tienen buenas tiradoras-, va a ser complicado. Por el ranking, la vuelta será en casa e intentaremos pasar. Pero para ser la segunda eliminatoria es un rival potente dentro de una EuroCup muy bonita y exigente con conjuntos como Bourges, Orman, Polkowice, Cukurova, nosotras...

En los últimos partidos recuperamos el nivel. Gran parte del mérito es la frescura de las jóvenes de L’Alqueria. Nos dan un excelente día a día, y su presencia en los partidos empieza a sumar para su crecimiento y para la energía del equipo

Por cierto, ¿resulta difícil conducir a un equipo que se ha acostumbrado a ganar?

No trabajo solo, tengo la suerte de contar un buen ‘staff’ y gente sensata en el club. Sabemos que hace cuatro temporadas estábamos en Liga 2 y el crecimiento ha sido rapidísimo. Los objetivos se han acortado, aun así, está la conciencia de que las victorias no son fáciles. La clave es llegar al vestuario tras cada partido sabiendo que se dio el 100 %. A eso nos ayudan jugadoras expertas, internacionales, que saben lo que les ha costado estar donde están. Aquí nadie menosprecia a las rivales ni el valor de los triunfos. Nos preocupa el no ser afectados por el entorno del Valencia BC, que ahora es mucho más grande que cuando yo jugaba. Las redes lo magnifican todo, hay más voces, y a quién no le influyen los excesos de euforia o de crítica. Nos apoyamos en los que sumamos diariamente; creer que siempre se va a ganar es peligroso porque puede generar frustración.

La carencia de vacaciones que antes mencionaba castigó especialmente a Laura Gil. Una jugadora vital para el equipo. ¿Cómo se encuentra de las molestias que arrastraba?

El parón era necesario en lo físico y mental. Hoy trabaja con el equipo individual y colectivamente con muy buen ánimo, siendo la Laura que recordamos. Su descanso no ha sido estar tumbada en casa, los médicos han trabajado con ella. La veo con muy buen tono, y lista para volver a competir cuando haya que hacerlo.

Tenemos jugadoras expertas, internacionales, que saben lo que les ha costado estar donde están. Nos ayudan mucho en el trabajo diario, en este equipo nadie menosprecia a las rivales ni el valor de las victorias

Y la última: ¿necesita el fichaje de una nueva interior?

Esteban Albert está al tanto del mercado, conoce las circunstancias y ha demostrado lo preparado que está para actuar. Hoy, teniendo a Gülich, Laura y Celeste Trahan-Davis en buen estado, con la calidad de trabajo que dan las jugadoras de L’Alqueria y la alternativa de Allen, cubrimos la baja de Carrera. Con todo eso, con Celeste recuperando su nivel real, que por circunstancias físicas y personales aún no ha podido, tenemos un juego interior potente. No sé si con vista a rivales más exigentes veremos necesario una jugadora más. No siempre sumar nombres hace mejor equipo.