Con el importante espaldarazo que supuso la victoria del jueves en el Palau Blaugrana frente al Anadolu Efes turco, vigente campeón de la Euroliga, el Barça retomaba su andadura en la Liga Endesa con una exigente visita a la pista del Valencia Basket tras haber superado el brote de coronavirus que limitó sobremanera la actividad del equipo durante las últimas dos semanas, tanto en los partidos como en los entrenamientos, con siete positivos entre los jugadores en la plantilla.

Pero ya de camino a València, a la altura de Reus, la expedición azulgrana conoció el nuevo brote de Covid-19 en el Valencia Basket y la suspensión del encuentro, de ahí que tuvieran que dar la vuelta a mitad de camino.

El Barça, invicto a domicilio este curso en la Liga Endesa, ha ganado en sus últimas tres visitas a La Fonteta. En el triunfo de la pasada campaña (64-80) destacó con 23 puntos el escolta Álex Abrines, cuyo regreso no está previsto como pronto hasta finales de enero, tras ser operado en septiembre de una lesión femoropatelar en la rodilla izquierda.

El retorno del pívot Pierre Oriola, ausente en los últimos tres partidos por una sobrecarga en la articulación sacroilíaca derecha, está más cerca, aunque su concurso este domingo aún se antojaba improbable. Nick Calathes, alejado de las pistas desde el 17 de noviembre por una fractura proximal en el peroné izquierdo y que apura la fase final de su recuperación, era otra de las posibles novedades, pero con el partido aplazado, ya solo cabe esperar a la nueva fecha del encuentro para ver cómo llega cada equipo.