Buenas tardes, Rebecca. ¿Cómo se encuentra? Seguro que muy ilusionada con la llegada del ‘Playoff’ y la lucha por el título de la LF Endesa.

Sí, por supuesto. Tenemos muchas ganas porque es para lo que jugamos durante una temporada tan larga. Es casi como empezar una nueva temporada, donde hay que alcanzar otro nivel. Hay que dar nuestro máximo, aunque se esté cansada, porque hemos hecho mucho para llegar a este punto.  

En la temporada regular, el Valencia Basket ganó los dos partidos contra Movistar Estudiantes. Pero vimos en Madrid que ahora es una historia diferente, más difícil.

A pesar de que les ganamos, para mí, esos dos partidos ya fueron realmente duros. El domingo vimos como ellas tienen más de una jugadora clave, y que hacen un buen trabajo en defensa. Tendremos que detectar sus puntos débiles, jugar de una forma más inteligente y colectiva en ataque para aprovechar cualquier desajuste, además de ser intensas para imponer nuestro estilo.

El primer asalto en el WiZink Center acabó en empate (59-59). ¿Cuál es su análisis de ese partido de ida?

No fue como esperábamos, no pudimos ganar. Las cosas no fueron muy bien para nosotras en algunas fases del partido, fue algo extraño, en aspectos como el ritmo o el estilo no nos encontramos bien. Pero quedan 40 minutos y nos vamos a preparar aún mejor para el jueves. Un partido completamente nuevo en el que debemos competir juntas, tenemos una final. Estoy con muchas ganas de que llegue el día, soy optimista. Quizá, el partido de ida solo sea una llamada de atención para realmente sobresalir y ganar en la vuelta. 

El hecho de no ganar el domingo, quizá sea una llamada de atención para el jueves hacerlo mucho y pasar a semifinales

Siempre les queda La Fonteta...

¡Exacto! Eso es lo mejor, se aproxima la noche del jueves en La Fonteta. Vamos a tener detrás una multitud de fans y toda la energía que nos transmiten. Nos va a ayudar muchísimo, nos va a empujar individual y colectivamente para subir nuestro nivel. 

¿Cómo es el ambiente dentro del vestuario? ¿Se respira optimismo sobre las opciones de ganar el título de Liga?

Al equipo le envuelve una energía muy positiva. La liga regular se acabó y estamos decididas a hacer un último esfuerzo, un empujón final, y sentirnos así orgullosas del equipo y de cada jugadora. El grupo está ilusionado y eso es básico para marcar una diferencia sobre la cancha. 

Uno tiene la sensación de que los premios MVP de la LF Endesa, con solo Cristina Ouviña entre las nominadas, no hicieron justicia con el Valencia BC, el segundo. Por ejemplo, ¿no echó de menos a Allen? (sonríe). Es la mejor triplista de la Liga y la mejor valorada de su equipo.

La verdad es que no juego al baloncesto por esta clase de reconocimientos. Lo que está claro es que Cristina lo merece mucho. No vi el listado de nominadas. Las profesionales entramos en la pista para ganar partidos, títulos... Las demás cosas, al final, son un bonus. Felicito a todas las que estaban, y a las que ganaron, pero no es la razón por la que juego.

Rebecca Allen desprende optimismo y confianza tanto en las posibilidades del equipo con con su juego Francisco Calabuig

¿Cómo evalúa su temporada? ¿Mejor que la anterior?

Sí. He notado que este año empecé a conocer mejor la Liga. Vas aprendiendo los sistemas y la forma de jugar del equipo, y te sientes más cómoda. Como el año pasado, cuando entras en un grupo nuevo necesitas una adaptación. Siento que está siendo mejor temporada para mí que la anterior, y la estoy disfrutando más. Estoy orgullosa con mi temporada. 

Y todavía puede ser mejor... Si levantasen el título que el año pasado se llevó en la final el Perfumerías Avenida de Salamanca. ¿Ellas vuelven a ser las favoritas?

El año pasado estuvimos cerca... ¿Favoritas, las mas fuertes? Podemos decir que sí, acabaron primeras. Pero el Girona es otro equipo muy fuerte. Nosotras también queremos volver a la final... No podemos asegurar que será contra el Salamanca, también tendrán que ganárselo. Debemos ir partido a partido. En el Valencia BC tuvimos muchas lesiones, ha sido un año difícil, y esa es otra razón por la que debemos estar orgullosas de la segunda plaza. El equipo está muy ilusionado con lo que puede dar en este ‘Playoff’.

Noto que esta temporada está siendo mejor que la anterior para mí, la estoy disfrutando más. Estoy orgullosa de mi año

¿Qué importancia va a tener La Fonteta en todo esto?

¡Muchísima, muchísima! He comprado como la afición aquí te aporta una fuerza diferente a otros lugares. Lo vemos cuando vamos a jugar fuera y los equipos no tienen esta hinchada. Es increíble el ambiente que crea la gente en el pabellón. Estamos orgullosas y satisfechas con el público, que nos da un extra, muchas cosas buenas.

Solo con verle tirar de tres queda claro que tiene un don especial. ¿Cómo lo ha cultivado, cuál es su secreto?

¿Mi secreto? (sonríe) Me gustaría saber la respuesta. Me encanta lanzar la bola, lo disfruto de verdad. No lo sé. Cuando eres una niña ya intentas mejorarlo. Fui a la WNBA, en particular, como una tiradora, mejoras la velocidad de tus tiros y así mantienes allí tu sitio. Cuando llegas a España, es un poco más divertido porque tienes mayor libertad para hacer más cosas. Los tres puntos es algo con lo que siempre puedo contar, es una virtud de mi juego. 

¿A qué edad empezó a jugar al baloncesto?

A los 12. Comencé con un juego llamado ‘Netball’. No se juega aquí. En Australia es como baloncesto, aunque sin tabla, no puedes correr. Ese fue mi primer deporte. Es muy diferente, pero también es muy divertido (ríe).

Una imagen del Netball, primer deporte que practicó 'Bec' cuando era una niña y en el que ya afinaba la puntería SD

Por cierto, ¿cómo vive una australiana en València, al otro lado del mundo?

Para mí, es el primer sitio al que fui por el baloncesto pero podría vivir sin él. Me genera un sentimiento muy agradable, un lugar que puedo considerar mi casa. Me siento superafortunada por estar aquí. Por el estilo de vida. La gente española es alegre, tienes sol al levantarte... Es algo encantador. Cuando buscas tus metas, día a día, y al llegar a casa puedes relajarte, eso supone un balance muy sano en cualquier trabajo, pero, sobre todo, para un deportista por la presión que soporta.

¿Qué es lo que más le ha cautivado desde que llegó?

Me gusta la comida, el vino, la gente... Tienes la ciudad, la playa, las montañas... y el club, que es superprofesional. Valencia BC es uno de los clubes más profesionales en los que estuve. La experiencia es realmente buena.

Hace un año renovó. ¿Ha hablado ya nuevamente con el club, hay opciones de seguir?

El contrato es un año más otro opcional, así que sí. 

¿Y quiere continuar?

Sí.

Para mí, València es el primer sitio al que he ido por el baloncesto pero podría también vivir sin él.

He leído que en el mundo del baloncesto se le conoce como ‘Sipder’ (‘Araña’). Supongo que por la longitud de sus brazos y piernas. ¿Es así?

Sí, sí (sonríe y bromea moviendo los brazos). En Australia la mayoría de la gente con la que he jugado me llama ‘Spider’. Luego he jugado en Estados Unidos, en Europa y nadie conocía el mote. Pero cuando voy con el equipo nacional vuelvo a escucharlo: ‘spider, spider’... Es mi apodo desde los 14 años. Me gusta, ya estoy acostumbrada.

¿Qué hace ‘Bec’ Allen cuando no juega al baloncesto?

Mi mayor hobby es cocinar. También el café. Soy una persona de vivir al aire libre. No me gusta estar encerrada en casa, no lo disfruto. Adoro hacer senderismo, pequeñas caminatas...

Al acabar este ‘Playoff’, se irá a Nueva York para jugar hasta septiembre la WNBA con las Liberty. ¡¿Cuándo va a tener descanso?!

Buena pregunta. Realmente, no lo sé. Cuando es necesario, me pongo el reto de ‘resetear’ mi mente, encontrar momentos de descanso y tranquilidad. Ya van a ser siete años en Nueva York, no habrá que readaptarse a una nueva ciudad o equipo. Eso ayuda. Es algo que tengo que manejar, siete años yendo y viniendo sí son muchos. No sé qué pasará.