Pese al mal sabor de boca de la derrota en la final ante el Perfumerías Avenida Salamanca, Rubén Burgos se mostró convencido de que este equipo podrá disputar más finales y ganarlas, sobre todo por un proyecto que sigue creciendo año a año.

Del partido, sin embargo, destacó que "han influido muchos pequeños detalles, ellas han anotado cada lanzamiento importante, eso les ha dado confianza y aunque estábamos en buen ritmo de juego, nuestro acierto no estaba siendo elevado, pero el equipo estaba con la mentalidad de volver y lo hemos logrado tras el descanso, con una pequeña ventaja incluso. Hay muchos detalles en las finales, cosas de partido y de emociones, igual que pequeños errores en tiros libres o alguna finalización, también del cuerpo técnico. El público nos ha llevado en volandas, a creer y a crecer. Si fuera por el merecimiento de La Fonteta habríamos ganado todos los años porque es la mejor afición que hay. Pero el Salamanca ha estado más acertado, pero ha vuelto a depender de Copper en muchos aspectos, aunque las felicitamos porque son un merecido campeón, se han exigido siempre y nosotras, a persistir y a intentar jugar más finales para ganar las que nos faltan. El esfuerzo se hace día a día y hay que persistir".

De cara al futuro, añadió que "podemos mejorar porque podemos, tenemos ambición, infraestructura, soporte. Hemos de mejorar. He visto a La Fonteta como el día del Ekaterimburgo. Es la culminación de algo y a ver si podemos jugador la próxima Euroliga. Los peores momentos han sido las lesiones de las jugadoras. Estamos tocadas por la derrota porque nuestra ambición es la máxima. Descansaremos y pensaremos a ver qué podemos hacer mejor".

Sobre los fallos en tiros libres que pudieron ser decisivos, les quitó importancia. "Ellas también han fallado algún lanzamiento libre que podría haber abierto más brecha, pero esos detalles nos han minado un poco la moral. Entrenamos muchas cosas que no todas han salido, pero en los momentos decisivos, las emociones y el cansancio también juegan".

Situación personal

Respecto a su situación en el club, Rubén Burgos destacó que "estoy muy orgulloso de formar parte de este proyecto y de poder ayudar a recorrer este camino. Desde la posición que sea estaré ayudando al club porque estoy muy agradecido. Llegué como niño, jugué, me formaron como entrenador y estoy orgulloso de estar en mi casa y en mi tierra. Tenemos la suerte de tener un buen presupuesto gracias a nuestro mecenas, pero engloban muchas cosas, no solo salarios, sino todos los equipos de L’Alqueria, desplazamientos, instalaciones, pero todo vale dinero y todo entra en el presupuesto, los salarios de los jugadores y entrenadores también, Los salarios del staff están en la media, no son top y cada uno gana lo que se merece. Es un gran club, con muchos servicios médicos y de personal y todo vale mucho dinero".

Lágrimas de Anna Gómez

De la emoción y las lágrimas de la capitana, Anna Gómez, Burgos destacó que "la he visto emocionada porque siente al equipo y a la ciudad, es pegamento y enganche en el equipo y en el vestuario. No estaríamos aquí sin el espectacular rendimiento que ha dado. Es normal que lo sienta, es valenciana y lleva los colores muy grabados".

Próximo proyecto

De la confección de la plantilla de la próxima temporada y si la condiciona la presencia o no en la Euroliga (han de jugar la fase previa), se limitó a señalar que "esa pregunta es más para Esteban Albert que para mí. Lo desconozco".