El baloncesto español se despide de una leyenda como Rafa Martínez, probablemente el jugador más querido de la ACB y uno de los grandes referentes en la historia del Valencia Basket.

Ha jugado más de 600 partidos en la ACB, 19 años como profesional y se retira con 40 años. ¿Se hace a la idea ya de que no le espera una nueva pretemporada?

Aún no, la verdad, en agosto o a finales de julio sí empezaré a sentir algo raro, pero de momento estoy en modo vacaciones, aunque es verdad que los últimos días han sido muy emotivos.

De momento ya ha tenido homenaje en Manresa en su despedida y en la ACB, pero sabe que llegará también uno en La Fonteta…

Sí, esto es algo que me sobrepasa porque yo solo soy un jugador que ha intentado hacer siempre bien su trabajo y cuando recibo este cariño de la gente, es algo que me emociona. Ya lo viví en el último partido en casa, también estoy muy orgulloso del homenaje de la ACB y cuando llegue la oportunidad en València, también será muy especial y algo que seguro recordaré siempre.

Rafa Martínez, en su despedida del baloncesto tras el Baxi Manresa - Real Madrid del playoff ACB Photo / Joaquim Alberch

Llegados a este momento, imagino que es inevitable pensar en sus inicios en el Colegio Paidos. ¿Cómo lo recuerda?

Yo estaba muy volcado con el fútbol y más siendo de Santpedor, con lo que suponía Pep Guardiola. Pero en el momento de empezar secundario, mis padres eligieron la Escuela Paidos y allí se practicaba mucho el baloncesto. Fue un poco el azar el que me llevó al baloncesto.

Llegó al Manresa, estuvo cinco años y apareció el Valencia Basket en su vida. ¿Cómo fue su fichaje?

Fue un verano muy movido, había interés de varios clubes y estaba un poco colapsado, me agobiaba tener que tomar una decisión. Pensé que València era donde más podía crecer como jugador y en un club en crecimiento también. Y acerté.

¿Cómo le convenció el Valencia Basket?

Manolo Llorente habló conmigo y eso me ayudó a tomar la decisión. También Fotis Katsikaris, con quien tuve la sensación de que podía tener bastantes minutos.

¿Quién le iba a decir que llegaría a jugar 11 temporadas y que ganaría una Liga y tres Eurocup…?

Sí porque soñaba con ganar algún título porque siempre quieres lo máximo, pero el primer año fue un poco complicado, no venía mucha gente a La Fonteta y en el ambiente había un poco de desilusión por los resultados de los últimos años, pero en el segundo año cambió todo, el equipo y el ambiente y ganamos la primera Eurocup. Fue algo muy grande y desde entonces, el club ha cambiado mucho y ha seguido creciendo.

¿Qué siente al saber que su camiseta llegará a estar colgada en lo alto del pabellón junto a las de Nacho Rodilla y Víctor Luengo?

Que a uno le puedan hacer un reconocimiento así es un honor. En València y en el Valencia Basket siempre me he sentido como en casa y llegar a tener la camiseta retirada en La Fonteta significará mucho para mí, sobre todo por poder compartir ese honor con jugadores que son leyendas de ese club y a los que conozco muy bien.

Salió del club y aún siguió en ACB tres años más. ¿Le duele recordar su marcha del club?

Fue un poco triste pero las etapas se acaban, no se contaba mucho conmigo a nivel deportivo y yo siempre he priorizado el hecho de poder jugar y disfrutar. Había tenido algún problema en la rodilla y una operación y al final se tuvo que acabar esa etapa. Pero yo confiaba aún en mi juego y quería morir con las botas puestas. Pero no me fui dolido con el club ni mucho menos, la gente siempre me trató muy bien y estoy muy agradecido por todo lo que me dieron.

¿Cómo ha visto en estos años al Valencia BC desde la distancia?

He viso un equipo que está progresando poco a poco, intentando hacerse siempre un hueco en la Euroliga pese a lo difícil que es porque ya no depende solo de méritos deportivos, salvo en el caso de ganar la Eurocup. Espero que cambien algo las cosas y pueda conseguir una licencia, al margen de la invitación.

Su amigo Dubljevic va camino de superar sus récords…

Si, pero mejor que sea Dubi que otro. Es un gran amigo y lo ha hecho muy bien durante muchos años.

Bojan Dubljevic y Rafa Martínez, en una visita del Baxi Manresa al Valencia Basket JM LOPEZ

Dice que en València se sintió como en casa. ¿Tiene previsto volver aquí?

De momento no lo tengo previsto, no queremos movernos ahora, los niños son pequeños y queremos disfrutar un tiempo.

¿Pero seguirá vinculado al baloncesto de alguna manera?

Seguro que sí. El gusanillo de entrenar lo tengo, pero no es el momento porque implicaría entrar en la rueda de muchos viajes, nervios, presión y ahora quiero un poco de tiempo libre.

Un entrenador al que conoce mucho es Peñarroya. ¿Le sorprendió la no continuidad de Joan en el Valencia Basket?

No he vivido el proceso de Joan en València, creo que estuvo a gusto, pero si por alguna parte hay alguna duda y cada uno va en una dirección, puede ser lo mejor para las dos partes. Si han tomado caminos distintos será por algo, pero es verdad que tuvo muchas complicaciones con las lesiones y cuando tenía a todo el equipo, estaba sin rodaje por las lesiones. Ha sido un año muy complicado.

Conoce también muy bien a Pedro Martínez por su etapa en València y en Manresa, pero también a Álex Mumbrú por su etapa en el Bilbao Basket. ¿Cómo lo ve?.

Estuve con él una temporada, en su segundo año como entrenador y la verdad es que me sorprendió mucho lo rápido y bien que supo cambiar el rol de jugador por el de entrenador. Lo de entrenar lo lleva muy dentro, ha vivido mucho baloncesto, le gusta que su equipo juegue ofensivo, con ritmo, prepara muy bien los partidos y seguro que va a ser aún más un gran entrenador. Su estilo es diferente al de Pedro Martínez, pero puede hacerlo bien y conseguir grandes cosas.

¿Cómo valora la nueva filosofía que se quiere implantar en el Valencia Basket, con un ojo siempre en L’Alqueria y buscando la sostenibilidad del club para no depender tanto de los mecenas?

Lo veo bien, Juan es una persona muy importante en el Valencia Basket y en todo el baloncesto español y el Valencia Basket ha conseguido muchas cosas. L’Alqueria es la envidia de España y de toda Europa, pero también es verdad que con la cantera hay que tener paciencia porque los jugadores para los primeros equipos no salen de un día para otro. Con unas instalaciones así y la apuesta por la cantera, hay que mirar ejemplos como el del Joventut o, en el caso del fútbol, el Barcelona con la Masía. Si la cantera se trabaja bien pueden salir jugadores muy buenos. Puerto también se ha hecho grande formado allí y ahora puede ayudar y ser importante en el primer equipo.

Juan Roig, Paco Raga y Manuel Llorente, junto a Rafa Martínez en La Fonteta Francisco Calabuig

El Valencia Basket es también ya un referente en España y en Europa con el baloncesto femenino. ¿Cómo ha visto este crecimiento en los últimos años?

Han hecho una gran apuesta y por cosas como estas, el Valencia Basket es aún más un ejemplo para otros clubes, todas las jugadoras quieren jugar allí y conozco a muchas. Y eso es una buena señal y una muestra de que se están haciendo muy bien las cosas. Rubén Burgos es muy buen amigo mío y me alegra mucho que les vayan bien las cosas porque además son un ejemplo a seguir a nivel estatal.

¿Con qué momentos e quedaría de su carrera deportiva?

A nivel individual, con la despedida que tuve en mi último partido en Manresa y también con la de València porque además, ese día aún no era oficial que me iba y la afición sintió que podía serlo y me dio todo su cariño. Fue algo muy especial, por encima incluso de los títulos.