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A Valencia Basket le basta el último cuarto para sumar la tercera victoria en Eurocup (96-105)

El Cluj rumano llegó a ganar de 17 puntos en el segundo cuarto, pero los de Pedro Martínez fueron encontrando sensaciones poco a poco y culminaron la remontada con un sólido Ojeleye y un oportuno Josep Puerto

Semi Ojeleye

Semi Ojeleye / VBC

Rafa Jarque

Rafa Jarque

València

Con los típicos minutos de tanteo iniciales, tanto Valencia Basket como Cluj-Napoca empezaron el partido intercambiándose golpes y la ventaja en el electrónico. Mejeris abría la veda castigando el juego interior taronja, en lo que a la postre se convirtió en un aviso de la tónica que iba a seguir la primera mitad. Reuvers estrenaba el marcador visitante desde la línea de tiros libres y un canastón de Pradilla desperezaba definitivamente el ataque taronja. 

El intercambio, con un Xabi Lopez-Arostegui inspirado desde la línea de tres, terminó con el primer arreón rumano al que VBC no supo seguir el ritmo. El equipo de Pedro Martínez sufrió más de la cuenta para subir la bola cuando Badio y Jovic no estaban en pista, mientras que Costello y Happ no terminaban de cerrar el rebote. El resultado, parcial de 10-0 de los locales y cinco puntos abajo a pesar del buen inicio de choque de Badio y XLA. 

El guion no cambió lo más mínimo en el inicio del segundo cuarto, de hecho se agravó para los intereses de un Valencia Basket incapaz de encontrar el ritmo en ataque y de frenar al cuadro rumano en defensa. El rebote siguió dando dolores de cabeza y al Cluj le entraban triples importantes. El momento más crítico llegó con el luminoso reflejando una diferencia de más 17 puntos para los locales. Las canastas de Badio fueron el único bote salvavidas hasta que los llamados a ser héroes taronjas llegaron al rescate. Y llegaron. Entre ellos Ojeleye, que poco a poco alcanzó su ritmo y empezó a encontrar canastas fáciles bajo el aro utilizando su exuberancia física y tiros de tres que terminaron entrando. El minutero caía camino del descanso y la diferencia también. Dos tiros libres acertados de Semi cerraron el segundo cuarto y dejaron la diferencia en ocho puntos. 

Todo estaba de cara para arrancar el tercer cuarto impulsado por la inercia del final del segundo. Nada más lejos de la realidad. Incomprensiblemente el Valencia Basket volvió a cometer los errores de los primeros compases del choque, con decisiones precipitadas y tiros sin sentido. Por su parte, el Cluj se trabajaba sus canastas y sacaba distancia. Ojeleye y algunos tiros libres sostuvieron al VBC hasta que volvieron a reaccionar y acercarse en el marcador. La sensación era la de que el conjunto taronja podía ganarlo cuando quisiera, pero no quería, por lo que fuera. Después de algunas precipitaciones más, el cuarto lo cerró Jean Montero de la mejor manera posible, con un triple sobre la bocina que lo dejó todo abierto para eñ último y definitivo cuarto. 

Cambio radical

Como si de un partido distintos se tratara, el VBC saltó a cancha en el cuarto a cuarto a hacer explícitamente lo que tenía que hacer: dejarse la vida en defensa y limitarse a buscar tiros liberados que poco a poco fueron entrando. El triple de Costello para empezar fue un previo aviso al vendaval que se le venía encima al Cluj. XLA, Montero y compañía afinaron su muñeca y solo conjugaban el verbo enchufar, en concreto los triples. Los de Pedro Martínez no solo igualaron el marcador, sino que se marcharon seis arriba. 

En cualquier otro partido el equipo al que le remontan 17 puntos se viene abajo, pero no iba a ser esa la idea del Cluj, que se mantuvo en el partido a base de triples y dio guerra a un Valencia Basket que seguía yendo a mejor. Un triple 'at the buzzer' de Puerto fue un puñal directo al corazón rumano y puso la diferencia en +5 para los taronjas. La irrupción de Puerto no quedó ahí. Otro triple del de Almussafes y una canasta de dos seguida de XLA rompieron definitivamente el partido.

Aún quemó sus naves el Cluj en un último arreón, pero Semi Ojeleye y XLA (22 puntos cada uno) lo tenían todo controlado para salvaguardar una distancia que, si bien no era muy amplia, fue suficiente para que el conjunto taronja sume su tercera victoria en tres partidos en Eurocup, la primera a domicilio.

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