¿La jugada del año en la Euroliga? Montero humilla a Micic en su noche más dulce
El base de Valencia Basket tuvo una actuación inconmensurable ante el Hapoel, liderando la remontada de su equipo con una tarjeta de 29 puntos, ocho asistencias y 39 de valoración. ¡Qué bestialidad!

Euroliga
¡Descomunal! Ese es el mejor adjetivo para definir el recital que Jean Montero firmó en Tel Aviv. El base de Valencia Basket protagonizó una de esas actuaciones que quedan marcadas en la memoria colectiva del aficionado taronja y en un escenario inejorable. No solo por los números. No solo por el lugar en sí. Sino por el contexto, la presión, el ambiente hostil y la forma en la que el dominicano decidió el partido cuando más quemaba el balón. El Valencia Basket salió victorioso de Israel tras imponerse al Hapoel Tel Aviv en un duelo de máxima tensión, y lo hizo con Montero como epicentro absoluto de la remontada taronja en la segunda mitad y la prórroga. 29 puntos, 8 asistencias, 4 rebotes y 39 de valoración. Un partido histórico. Además partido dejó una de las imágenes de la temporada en la Euroliga, con un vídeo que ya se ha hecho viral: Jean Montero rompiendo a Micic para clavar un triple decisivo en la prórroga.
El partido fue un ejercicio de resistencia mental para un Valencia Basket, que pese a ponerse por delante en el primer cuarto con un +7, cayó en prestaciones en el segundo, a manos de un enrachado Antonio Blakeney en el tiro exterior. Hapoel impuso desde el inicio un ritmo alto, físico, con el público apretando y cada posesión convertida en una pequeña batalla. El Valencia Basket sufrió en la primera parte. Llegó a verse contra las cuerdas. Pero tras el descanso, el guion cambió de manera radical. Y ahí apareció Montero.
La segunda mitad fue una exhibición colectiva, sí, pero con un líder muy claro. El parcial final de 50-68 habla por sí solo. Montero asumió galones, pidió la bola y empezó a romper el partido desde el bote, leyendo cada ventaja y castigando cada desajuste defensivo. Aceleró cuando tocaba. Frenó cuando el partido pedía cabeza. Dirigió. Mandó. Y contagió a todo el equipo; Thompson y Taylor empezaron a anotar con confianza y Sako y Reuvers a aprovecharse bajo el aro.

Montero celebra un triple clave en Israel tras liderar la remontada del Valencia Basket en la segunda parte / Hapoel IBI Tel Aviv
La prórroga soñada de Montero en la que destrozó a Micic
El último cuarto fue una montaña rusa emocional. Montero estuvo en todas. Atacando el aro con valentía, sacando faltas, generando tiros liberados. Pero también vivió el lado más cruel del baloncesto. Falló el lanzamiento que podía haber evitado la prórroga. Un error que, en otro contexto, habría pesado como una losa. En Tel Aviv, no. En Montero, tampoco.
Lejos de esconderse, el dominicano enchufó el microondas como solo él sabe. Lo hizo con una reacción de rabia, de orgullo, de jugador grande. Una tarjeta técnica que no le desconectó del partido, sino que pareció activarle aún más. Como si necesitara ese golpe para entrar definitivamente en modo estrella. ¡Le encantan estos escenarios al bueno de Montero!
La prórroga fue suya.. Cada ataque pasaba por sus manos. Cada decisión importante llevaba su firma. Y entonces llegó la jugada que ya circula en vídeo y que resume su noche en Israel. Dos minutos para el final del tiempo extra. Partido igualado. Máxima tensión. Montero recibe, encara a Vasilije Micic, uno de los bases más prestigiosos de Europa, y lo deja clavado con la finta. Tobillos rotos. Silencio en la grada. Triple limpio. 91-93. Golpe directo al partido.
Fue una canasta de muchos kilates. Por ejecución. Por valentía. Por contexto. Y por lo que significaba. A partir de ahí, el Valencia Basket ya no soltó el partido. Montero cerró el encuentro con sangre fría desde la línea de tiros libres y con una madurez impropia de su edad para gestionar los últimos segundos.
Más allá de las estadísticas, la actuación de Jean Montero en Tel Aviv confirma algo que en la Fonteta ya se sabe desde hace tiempo: el Valencia Basket tiene un jugador diferencial. Uno capaz de decidir partidos grandes en escenarios grandes. Uno que no se esconde cuando falla. Uno que responde cuando el ruido aprieta.
En una Euroliga cada vez más dura, más física y más mental, actuaciones como la de Montero marcan diferencias. La victoria en Israel no es una más. Jean Montero se echó al equipo a la espalda, sobrevivió a su propio error y firmó una noche de carácter, talento y personalidad taronja. De las que construyen un líder.
