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El mensaje de Blossomgame sobre Valencia Basket se vuelve en su contra: a un paso de caer eliminado

El jugador del Monaco sugirió que el equipo taronja era el mejor rival con el que cruzarse tras ganar los dos partidos en la temporada regular y está a un paso de caer eliminado de la Euroliga tras un partido pírrico: seis de valoración

Blossomgame defiende durante el Panathinaikos - Monaco

Blossomgame defiende durante el Panathinaikos - Monaco / EFE

Iván Carsí

Iván Carsí

Hay frases que envejecen mal o peor aún: que caducan antes incluso de que haya un enfrentamiento como tal. Y eso es exactamente lo que le ha ocurrido a Jaron Blossomgame. El jugador del Monaco Basketball dejó una declaración con cierto aroma a desafío, casi a elección de rival, asegurando que prefería medirse a Valencia Basket en unos hipotéticos cuartos de final de Euroliga. Una frase que no pasó desapercibida. El problema no es lo que dijo. Es lo que vino después. Panathinaikos les ha borrado de la pista en el duelo de play in en Atenas y están a un paso de caer fuera de la Euroliga. Eso sí, en caso de ganar la segunda oportunidad, el premio 'envenenado' sería cruzarse con Olympiacos. Casi nada.

Porque el baloncesto, caprichoso como pocos deportes, tiene memoria… y cierta ironía. El equipo de Blossomgame ni siquiera ha llegado a ese cruce que tanto parecía desear. Panathinaikos apareció en el play-in como una tormenta perfecta y no dejó margen a la sorpresa. Victoria contundente. A un paso de la eliminación o en el peor camino del cuadro. Y fin de la historia.

Ahora Valencia Basket 'sonríe'... y ya mira a Panathinaikos

Valencia Basket, mientras tanto, observa desde la distancia. Sin necesidad de entrar en el ruido. Clasificado con mérito, cabeza de serie y con una temporada que ha sorprendido a propios y extraños, el conjunto taronja sigue a lo suyo.

Porque este Valencia no necesita grandes titulares. Ni elegir rivales. Ni lanzar mensajes. En su ritmo alto, en sus rotaciones constantes y en una identidad colectiva que ha sido capaz de tumbar a gigantes durante todo el curso. De hecho no especuló en la última jornada y cumplió su objetivo ganando a Dubai Basketball. Lo de Blossomgame, en ese contexto, suena aún más fuera de lugar.

Panathinaikos no solo ganó. Dominó. Impuso su físico, su experiencia y su ambición en un partido que apenas tuvo historia. Desde el primer cuarto se vio la diferencia. Intensidad, acierto, control del ritmo. Todo lo que le faltó al rival. Y ahí se acabó cualquier debate. Ni cuartos. Ni Valencia. Ni elección posible. De hecho el partido de Blossomgame dejó que desear en Atenas: 9 puntos y 3 rebotes con un 4/11 en tiros de campo y un pírrico 6 de valoración. Todo o nada en el partido por el octavo lugar.

Para el Valencia Basket, la lectura es otra. El respeto no se pide. Se gana. Y esta temporada, los de Pedro Martínez lo han hecho a pulso. Con números, con victorias y con una regularidad que les ha llevado a una posición privilegiada.

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