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Cara y cruz en los precedentes contra un Real Madrid que tiene la baja clave de Tavares

La temporada arrancó con victorias taronja, una de ellas para levantar la Supercopa, pero luego se fueron imponiendo los de Scariolo en el duelo directo. Ahora, sin el caboverdiano, todo puede cambiar

Los jugadores del Valencia Basket viajan a Atenas para jugar la Final Four de la Euroliga

Jorge Valero

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Javier Bengoa

Javier Bengoa

Valencia

El Valencia Basket llega a Atenas con la intención de obtener su primera Euroliga. Aterriza con la sensación de que es un novato que no tiene que demostrar nada a nadie a estas alturas, con mucho que ganar y poco que perder. Frente a ellos se encuentran tres rivales (Real Madrid, Olympiacos y Fenerbahce) que suman 16 Euroligas en sus vitrinas. Los de Pedro Martínez son el equipo revelación del torneo, una caja de sorpresas para muchos equipos que han caído ante ellos, sea en el Roig Arena o en sus propios pabellones. Y es el que propio OAKA ya sabe lo que es rendirse a los taronja. El viernes llega la primera reválida ante el Real Madrid de Scariolo, con quien se ha medido seis veces este curso, con un balance de cuatro victorias blancas y dos taronja.

La semifinal de la Final Four de la Euroliga no será un salto al vacío, sino la continuación de una rivalidad intensa, exigente y reveladora. Real Madrid y Valencia Basket se han cruzado seis veces en el curso 2025-26, con un balance más equilibrado de lo que puede parecer. En esa secuencia hay de todo: una lección táctica de Pedro Martínez en la Supercopa, una demostración de supervivencia blanca tanto en la Copa como en la Liga Endesa y un intercambio de golpes en la Euroliga que confirmó que los dos equipos pertenecen a la aristocracia del baloncesto europeo.

Supercopa Endesa: la primera declaración de intenciones

La temporada comenzó con un mensaje inequívoco del Valencia Basket. En la final de la Supercopa, el conjunto de Pedro Martínez derrotó al de Scariolo (94-98) en un partido que sirvió para anunciar que el proyecto taronja tenía ambición, profundidad y un estilo reconocible. Mario Hezonja fue la estrella blanca y Tavares terminó eliminado por faltas antes de tiempo, mientras que Sergio de Larrea fue el MVP de la final.

Sergio de Larrea, con el trofeo de la Supercopa Endesa y el del MVP que ganó ante el Real Madrid.

Sergio de Larrea, con el trofeo de la Supercopa Endesa y el del MVP que ganó ante el Real Madrid. / acb Photo

Liga Endesa y Copa, de color blanco

En la liga Endesa, el Real Madrid devolvió el golpe. Como acostumbra en los partidos de máxima exigencia, el equipo blanco impuso su experiencia en los momentos críticos en los que los de Pedro Martínez apretaron de lo lindo. Los madridistas se impusieron en los dos duelos ligueros, así como en el partido de Copa por un tan espectacular como ajustadísimo 106-108.

Noche europea para creer en el Roig Arena y golpe de realidad en Madrid

El primer enfrentamiento continental dejó una de las actuaciones más convincentes del Valencia Basket en la temporada. En el Roig Arena, el equipo valenciano firmó un partido de enorme madurez y derrotó al Madrid con una combinación de disciplina táctica y exuberancia ofensiva al imponerse por 89 a 76.

La defensa sobre los generadores blancos fue excelente y el ataque encontró ventajas con paciencia y precisión. El triunfo tuvo un valor simbólico evidente: Valencia dejó de sentirse un aspirante ilusionante para convertirse en una amenaza real para cualquiera, incluido el gigante blanco, quien cuajó su peor partido de la temporada.

Pedro Martínez, durante el partido entre el Valencia Basket y el Real Madrid.

Pedro Martínez, durante el partido entre el Valencia Basket y el Real Madrid. / M. A. Montesinos

En el duelo disputado en la capital, el Real Madrid respondió con su habitual instinto de conservación y se impuso por 96 a 79, con 12 puntos y 10 rebotes de un dominador Tavares. Ahora llega el momento de demostrar a Europa quién debe ser el representante español en la final de Atenas.

Así fueron los duelos

  • 28 de septiembre de 2025 – Supercopa Endesa (final): Real Madrid 94-98 Valencia Basket
  • 11 de noviembre de 2025 – Euroliga (fase regular): Valencia Basket 89-76 Real Madrid
  • 18 de enero de 2026 – Liga Endesa (fase regular): Real Madrid 94-79 Valencia Basket
  • 21 de febrero de 2026 – Copa del Rey (semifinal): Real Madrid 106-108 Valencia Basket
  • 12 de marzo de 2026 – Euroliga (fase regular): Real Madrid 96-79 Valencia Basket
  • 25 de abril de 2026 – Liga Endesa (fase regular): Valencia Basket 82-96 Real Madrid

Tavares, el eje que condicionó todos los precedentes

Edy Tavares ha sido, como casi siempre, la pieza que define la relación del Madrid con el espacio. Pero el contexto ha cambiado de forma drástica. El Real Madrid comparecerá en Atenas sin los 221 centímetros del caboverdiano y sin Álex Len, dos pívots puros. Una doble ausencia que altera la estructura del equipo de Sergio Scariolo y obliga a confiar en Usman Garuba como única referencia interior de máxima fiabilidad. El golpe es mayúsculo, ya que Tavares no es un simple jugador, sino un sistema defensivo en sí mismo. Y su baja modifica todos los planes del partido, tanto de uno como de otro bando.

En los antecedentes de este curso entre ambos equipos, el coloso mantuvo registros muy sólidos en anotación, rebote y tapones, con una valoración constante y una incidencia desproporcionada en la intimidación. Incluso en los partidos que ganó el Valencia, Tavares sostuvo el andamiaje defensivo del Madrid y obligó a los interiores taronja a elegir entre el contacto o la renuncia a buscar el juego bajo aro. Hablamos de un gigante que ronda siembre el doble-doble, pero cuyo peso en el juego va más allá de los números, ya que su sola presencia genera peores elecciones de tiro y mayor número de fallos en los rivales.

MADRID, 08/02/2026.- Alex Len (d), del Real Madrid, durante el partido de Liga ACB disputado este domingo en el Palacio de los Deportes de Madrid. EFE/Fernando Villar

Alex Len, entrando a canasta / EFE

Su ausencia, por tanto, no se mide únicamente en puntos o rebotes. Se mide en la libertad que tendrán los exteriores valencianos para atacar el aro y en el terreno que podrán conquistar hombres como Costello, Reuvers, Sako o Pradilla en la batalla interior. Sin Tavares, el Madrid pierde a su mejor protector, a su principal reboteador y a su más fiable factor de disuasión. A ello hay que unir la importante baja de Alex Len, su habitual sustituto, lo que deja al internacional español Garuba como única garantía fija para la pintura. Scariolo lo sabe y está por ver quién gana el pulso de los banquillos.

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