Una derrota con honores y a gritos de "Valencia Basket" de una Familia Taronja que tomó el OAKA
La afición se dejó la voz por su equipo y los despidió con una sonora ovación pese a la derrota y a las múltiples dificultades con las que se topó durante su travesía ateniense

El equipo saluda a la afición tras la derrota / Miguel Ángel Polo

No todos los años se juega una Final Four, de hecho para Valencia Basket se aplica en el más estricto sentido de la frase, porque esta es la primera vez que el conjunto taronja está entre los cuatro mejores equipos de la Euroliga. El acontecimiento merecía un desplazamiento especial, con la ilusión que la ocasión merece, y la Familia Taronja, aunque tuvo que hacer frente a algunas dificultades, se encargó de que todo mereciera la pena.
Alrededor de las siete de la mañana partían los aviones Valencia-Atenas con los alrededor de mil taronjas que iban a acompañar al equipo, aunque uno de ellos despegó un par de horas más tarde que los demás debido a un problema técnico. Aunque se hizo de esperar más de lo previsto, la expedición taronja llegó al centro de Atenas alrededor de las 15-16 de la tarde, con poco tiempo para hacer algo más que no fuera prepararse para marcharse al OAKA.

La aficióm taronja en el Estadio Olímpico Panathinaiko / Miguel Ángel Polo
Eso sí, antes de acudir al estadio griego tuvieron que enfrentarse a numerosos y extremos controles de seguridad por parte de la policía helena, que dificultó y mucho la hoja de ruta taronja durante su estancia de viernes en Atenas.
El Olympiacos-Fenerbahce, un gran aperitivo
Valencia Basket no saltaba a pista hasta poco menos de una hora antes del inicio del partido, pero la esquina del OAKA reservada a los aficionados de VBC se tiñó de taronja desde antes de comenzar la primera semifinal. Olympiacos y Fenerbahce fueron el aperitivo de la gran fiesta, un aperitivo en el que los griegos se comieron a los turcos para avanzar a la gran final.

La afición taronja en la grada del OAKA / Miguel Ángel Polo
Ya sin ningún preámbulo más, llegó la hora de la verdad para Valencia Basket. El destino quiso que la gran minoría de aficionados españoles estuvieran frente a frente, los taronja en una esquina y los blancos, en la contraria. En la previa sonó el mítico "madridista el que no bote" y los valencianos se hicieron notar más que los madrileños.
Todo por el equipo durante 40 minutos
Lo habían avisado en los micrófonos de Superdeporte en las entrevistas a la afición previas al partido. Iban a dejarse la voz por un equipo que se ha ganado hasta el último aliento de su público, ganen o pierdan, y así fue. La esquina taronja era pequeña en comparación a la imponente grada del OAKA, plagada de griegos del Olympiacos, pero fue orgullosa y cumplió con su promesa. Llevó en volandas al equipo, en los buenos momentos y, sobre todo, en los menos buenos.

Pedro da indicaciones a los suyos / Miguel Ángel Polo
Aliento en los momentos de dificultad
No fue un partido sencillo desde el primer momento. El Real Madrid gozó de un inusual acierto de tres que hizo a Valencia Basket ir a remolque durante todo el encuentro. Pradilla trataba de animar a sus aficionados y, con ventajas que incluso llegaron a superar los 10 puntos, los cánticos de la afición fueron clave para que Valencia Basket se metiera de nuevo en el partido una y otra vez... hasta que no quedaron más fuerzas. El Madrid siempre tuvo una respuesta, ya fuera desde el triple, desde el rebote ofensivo, o desde un tiro de VBC que se salía de dentro.
Fue un triple de Andrés Feliz, en mitad del último intento de resurrección taronja lo que remató el partido, acabando con el sueño taronja de la final four. La afición cumplió, lo dio todo, igual que el equipo, pero simplemente no fue el día, y cuando eso ocurre en un formato a partido único, no hay nada que hacer.
Pese a la derrota, la despedida a la Euroliga tuvo la comunión que club y afición llevan demostrando toda la temporada. A pesar del marcador, el equipo no dejó de atacar, buscando 'morir' con orgullo. La afición supo percibirlo y se dejó la voz a gritos de "Valencia Basket" durante el minuto final del partido.
Con el bocinazo final, los jugadores se acercaron a la esquina donde le esperaban los aficionados y ambas partes se dedicaron un emotivo aplauso. Después la plantilla también se acercó al lugar donde estaban ubicados Juan Roig, Hortensia y sus familiares a dedicarles otro aplauso. Incluso en la derrota, la afición taronja se hizo notar por encima de la del Madrid.
Recobrar fuerzas para la Liga
La temporada no ha terminado. Jugar la Final Four era un premio a una temporada europea descomunal y, aunque el palo de perder en semifinales es duro, tanto el equipo como la afición deben recomponerse porque todavía quedan batallas por librar. VBC volverá a la competición liguera la semana que viene con el claro objetivo de conseguir la mejor posición posible de cara al playoff.
- Directo: Valencia Basket - Asisa Joventut: las semifinales de la Liga Endesa, en vivo
- A Bola' vincula al Daniel Bragança con el Valencia CF
- El Valencia CF cierra la renovación del goleador Mario Domínguez: oportunidad en pretemporada con Corberán
- El Al-Ahly oficializa la salida de Aliou Dieng, fichaje cerrado por el Valencia CF
- Los descartes de Mourinho en el Real Madrid: ¡Vaya limpieza!
- Javier Torralba, nuevo entrenador del Valencia Basket
- Jaume Domènech vuelve a la portería del Valencia CF un año después: estadio, fecha y hora del reencuentro
- Bordalás ya tiene claro su futuro: acuerdo verbal