El Valencia CF tiene motivos para estar preocupado. La RFEF ha designado a los árbitros para la jornada 23 y el elegido para dirigir el Real Madrid-Valencia del domingo en el Estadio Alfredo Di Stéfano es Sánchez Martínez. El árbitro del colegio murciano fue el protagonista de la polémica de la temporada pasada en Valdebebas anulando un gol (0-1) a Rodrigo Moreno que hizo mucho daño al equipo y que todavía se recuerda en el vestuario del Valencia. La historia se repite. Hay que esperar que la actuación del árbitro no.

Fue en verano. El pasado 18 de junio de 2020 en plena reanundación de LaLiga post-confinamiento. En el mismo escenario donde el domingo se disputará el partido: la ciudad deportiva del Real Madrid. Corría el minuto 21. Soler filtra un balón desde el balcón del área a Maxi Gómez, el uruguayo no toca el balón, pero sí Varane, la pelota acaba en Rodrigo y el delantero bate a Courtois. El hispano-brasileño lo celebra a lo grande consciente de la importancia del gol. No subiría al marcador. González Fuertes avisó a Sánchez Martínez desde el VAR para revisar una posible posición ilegal e intervención de Maxi Gómez en la acción. El murciano decidió acudir al monitor para ratificar la decisión. Los árbitros revisaron el momento en el que el uruguayo estaba en línea, pero no les importó el detalle de que el delantero no tocó el balón ni pretendió participar en la jugada.

La jugada indignó a los jugadores del Valencia que vieron muy clara la acción desde dentro del campo. "¡Siempre lo mismo, siempre lo mismo!", gritaba el entonces capitán Dani Parejo mientras Sánchez Martínez corría hacia la pantalla de televisión de la banda. "¿Pero a qué va?", se preguntaba otro valencianista. La no presencia de público permitía escuchar todo. ánchez Martínez decidió anular el gol y varios jugadores del Valencia explotaron entre ellos el ahora capitán José Luis Gayà. "¿Pero qué fuera de juego?", decía indignado. La protesta encima le costó la amarilla al lateral izquierdo. La tensión se apoderó del banquillo del Valencia y las protestas no gustaron al capitán blanco. "Basta ya, hombre", gritaba Sergio Ramos. El árbitro le contestó con una extraña complicidad: "No me afecta, Sergio, no me influye, para nada". Con este árbitro tendrá que verse las caras el Valencia de nuevo en Valdebebas.

Hasta un tipo comedido como Albert Celades no pudo morderse la lengua en rueda de prensa y calificó la jugada de "injusta". "Nos ha parecido una decisión injusta y ha condicionado el devenir del partido", dijo el técnico catalán. También rajó el autor del gol Rodrigo. "La jugada del gol es bastante dudosa, no estamos teniendo suerte con el VAR. Todas las jugadas dudosas caen del otro lado. La imagen no la he visto, pero se supone que pita un fuera de juego de Maxi, que no interviene en la jugada. Siempre estamos con las interpretaciones. Un fuera de juego es o no es, pero al final no sirve de nada". Tampoco se cayó el embajador del Valencia Ricardo Arias. "Maxi no la toca ni tiene intención de intervenir. Ni los jugadores del Madrid han pedido el VAR". "Un gol robado" titulaba Superdeporte en su portada. Habrá que cruzar los dedos.