"Necesitamos a la gente, es triste decirlo, pero los necesitamos porque no nos están saliendo las cosas y ojalá estén con nosotros de aquí al final porque los necesitamos". Las palabras de José Luis Gayà al final del partido contra el Alavés todavía retumban en las gradas vacías de Mestalla. El mensaje del capitán fue un SOS al valencianismo en toda regla y un reflejo real del estado anímico de una plantilla agotada mentalmente, sin ayudas desde dentro, que está sufriendo y ya no sabe que hacer salir adelante. La situación del Valencia es tan caótica a nivel de estructura de club y de liderazgo de banquillo que los capitanes se han visto en la obligación de hacer una llamada de socorro a la afición pidiendo apoyo a la desesperada para las últimas cinco jornadas de LaLiga por muy «triste» que sea, como reconocía Gayà. El contexto de crisis y peligro real de descenso lo exige. El club no interviene, el entrenador no ofrece soluciones y mientras tanto el equipo se muere peligrosamente con el paso de las jornadas. Los jugadores se sienten desamparados y solos ante el peligro y el último clavo ardiendo al que se agarran para evitar el drama deportivo es el apoyo de la gente. Y eso que los partidos y los entrenamientos son a puerta cerrada. No les queda nada más. Las palabras de Gayà son el grito de auxilio de los capitanes que necesitan que la afición les entienda y les tienda la mano al menos hasta que finalice el campeonato. El capitán, más autocrítico que nadie, solo pide eso. «Tenemos que ayudarnos y ser positivos, al final de la temporada ya podremos hablar de otras cosas», decía Gayà. Los capitanes son los primeros que asumirán su parte de responsabilidad cuando concluya el campeonato. Tiempo habrá para ello. Ahora solo piden fuera la ayuda que no encuentran dentro. El mensaje de Gayà no es casualidad. El capitán sabe que está al mando de un vestuario joven, inexperto y poco acostumbrado a este tipo de situaciones límite y que el aliento de la gente en la calle o en las redes sociales puede ser la última bala para que el equipo para que no se caiga definitiva y peligrosamente. Los capitanes no solo han lanzado un mensaje al entorno en boca de Gayà. También se han dirigido a sus compañeros en dos direcciones: hay que ser conscientes de la responsabilidad del momento (a 7 puntos del descenso a falta de 15) y hay que mentalizarse de la dureza del calendario con Barcelona, Valladolid, Sevilla, Eibar y Huesca. Ahora mismo todos esos equipos tienen un denominador común: se juegan la vida tanto por arriba como por debajo. Gayà ya ha avisado. «No queda otra que estar juntos. Ahora viene el Barça y luego el Valladolid. Nos quedan partidos complicados». Es el esprint final de una temporada que empezó a hacerle larga en octubre cuando Javi Gracia puso su cargo a disposición del club desoyendo a los pesos pesados del vestuario. Los jugadores han ido perdiendo fe en la metodología de trabajo de un entrenador que no ha sido capaz de cambiar la dinámica negativa del equipo. A estas alturas de la temporada ya nadie cree en una reacción. Ni el propio Gracia parece. «Si supiera el por qué de los errores los corregiría», decía en Pamplona.

Protestas contra peter lim

¿Y qué hará el valencianismo ante la llamada de Gayà? De momento, la afición sigue apuntando a Peter Lim y mostrando activamente su hastío con la gestión de Meriton. Sin ir más lejos, este domingo se ha organizó una protesta espontánea en la Avenida de Suècia, con mascarilla y medidas de seguridad sanitarias, contra los propietarios del club. Se llevó a cabo con pega de carteles. #LimGoHome es el lema de la convocatoria. «Manifestación valencianista en protesta contra la gestión de Meriton».

Ademas, la asociación Libertad VCF hizo público ayer un mensaje en su cuenta de Twitter en el que muestra unas fotografías en la que se observa en Mestalla una imagen de Peter Lim, máximo accionista del Valencia CF, volteada. Se encontraba del revés, como el icónico cuadro de Felipe V colgado boca abajo en el Museo de l'Almudí de Xàtiva. El mensaje en el perfil de Libertad VCF indica antes de las fotografías: «Amigos de la Asociación Libertad VCF nos envían estas fotos... Quan el mal ve de Peter Lim, a tots alcança. #FreeVCF».