Mestalla ha registrado una asistencia de 2.689 espectadores. Al final no han sido ni 3.000 los aficionados que han comprado su entrada durante la semana para el Valencia-Eibar. Muy lejos de los 5.000 que permitía el gobierno español cuando dio luz verde a la vuelta de público a los estadios con zona 1 sanitaria. La gestión del club de Meriton, la temporada caótica del equipo y la política de precios para la venta de las localidades se ha notado para mal alimentando el distanciamiento entre la propiedad y la gente.

El Valencia ya informaba a última hora del sábado que los plazos para la venta de entradas permanecían abiertos durante el domingo para las opciones 1, 2 y 3, así como para el publico general. La ministra de Sanidad decidió el miércoles que en los territorios en fase 1 podía permitirse un 30% del aforo de los recintos deportivos con un tope de 5.000 personas, como en el caso de Mestalla. El valencianismo apenas ha adquirido la mitad de ese cupo de entradas. Otro motivo para la reflexión en la propiedad.