Han pasado 37 años desde la última vez que el Valencia CF contrató a un entrenador no interino nacido dentro de las fronteras de la Comunitat Valenciana para liderar su proyecto deportivo. José Bordalás, además, es el primer técnico valenciano que antes de asumir el cargo no contaba con pasado en el club. El alicantino, nacido el 5 de marzo de 1964, es el décimo míster valenciano entre los 62 que han pasado por la entidad desde el checo Anton Fivébr en la década de los 20 del pasado siglo.

Como recuerda en su perfil de Twitter el periodista Julio Cànoves, el Valencia no tenía un 'entrenador titular' valenciano desde la temporada 1984/85 con Roberto Gil. Todos los siguientes asumieron las riendas blanquinegras de modo interino: Paco Real, José Manuel Rielo, Voro, hasta siete veces, Óscar Fernández y Nico Estévez. Los dos últimos entrenaban al filial. Y los tres predecesores al histórico Roberto Gil fueron también leyendas vinculadas al club: Manolo Mestre, Cubells y Rino.

Leopoldo Costa Rino, natural de Chella, fue uno de los primeros hombres de club en la historia valencianista. Después de diez temporadas en el equipo, Rino colgó las botas en 1932. Un año antes se convirtió en uno de los héroes del ascenso a Primera ofreciendo al equipo toda su veteranía. A partir de 1939 dirigió al equipo amateur del Valencia, al que hizo campeón de España en 1942. Gracias a ello, Eduardo Cubells le dio el banquillo del primer equipo en el curso 42/43. Un año más tarde fue el propio 'Cucala' quien asumió el cargo para terminar aquella temporada 43/44 ganando el título de Liga.

La historia de Manolo Mestre guarda similitudes con la de Voro. El mito de la defensa se hizo cargo del filial, el Mestalla, muy pocos meses después de la retirada. Siempre estuvo ahí cuando el club lo requirió para solventar las crisis deportivas entre 1975 y 1983. Otros técnicos valencianos que también estuvieron para echar una mano cuando se les necesitó fueron Paco Real y José Manuel Rielo en la década de los 90, o ya en el siglo XXI Óscar Fernández, Nico Estévez y el eterno Voro.

En febrero de 1984 se produjo una noticia sorprendente. El presidente, Vicente Tormo, reemplazó a Paquito, tras 11 partidos sin conocer la victoria, por el entrenador del Gandía, equipo de Tercera División. Pero el míster de los gandienses no era cualquiera, era un exjugador valencianista de la talla de Roberto Gil, y tenía a los blanquiazules peleando por el ascenso. La delicada situación financiera hizo que el Valencia apostase por él. Roberto concluyó la temporada y continuó una más, aunque ese difícil contexto económico, a mediados de los 80, repercutió en los resultados, y en la campaña 85/86 fue sustituido por Óscar Rubén Valdez.

Ahora, 37 años después, el Valencia CF ha vuelto a fichar un entrenador que no estaba ligado al club. José Bordalás, de hecho, no lo ha estado nunca. Tras una carrera modesta como futbolista, en parte, por culpa de las lesiones. El alicantino de 57 años se ha labrado un nombre en los banquillos desde que en 1993 arrancó con el filial del Alicante. Con el Elche y el Alcorcón se asentó en Segunda antes de encadenar dos ascensos a Primera con Alavés y Getafe. Ya se saben sus éxitos con los azulones, a los que ha hecho uno de los equipos más competitivos y aguerridos de la Liga.