Nueve horas. Entre las diez de la mañana y casi las siete de la tarde. Durante todo ese tiempo José Bordalás estuvo encerrado el pasado viernes en su primer día de trabajo en la Ciudad Deportiva. La mayoría de esas horas las invirtió el entrenador comenzando a diseñar junto al secretario técnico, Miguel Ángel Corona, el Valencia CF 21/22 que pretende ver en el campo.

El nuevo técnico blanquinegro es consciente del cerco económico que asfixia al club, fruto de la negligente gestión de Meriton en las dos temporadas precedentes tras las destituciones de Marcelino García y Mateu Alemany en la segunda parte de 2019. Sin embargo, sabedor de las dificultades, Bordalás ha pedido a Anil Murthy poder implicarse en la confección de la plantilla en busca de un equipo lo más competitivo posible, en el intento de que la plantilla pueda ser a su imagen y semejanza. Un grupo de jugadores comprometidos, con carácter y aguerridos en defensa del escudo del murciélago.

El entrenador sabe que la prioridad del club, como hace un año, es la venta de jugadores, con hombres como Gonçalo Guedes, Mouctar Diakhaby, Jasper Cillessen, Kang In o Maxi Gómez en la rampa de salida, a la espera de ofertas que puedan superar la cantidad de 20 millones de euros. Como sucedió en los inicios del pasado mercado de verano con Gracia, a Bordalás se le ha comunicado que habrá fichajes y, además, tendrá voz. Con la esperanza de que así sea, y muy ilusionado con el reto de devolver al Valencia a la parte media alta de la clasificación, el técnico alicantino ha dejado ya claro tanto al presidente, Anil Murthy, como a Corona cuál es el perfil de futbolista con el que desea reforzar todas las líneas: defensa, centro del campo y delantera.

Mientras no se ejecute ninguna venta, para lo que parece que habrá que esperar al desarrollo de la Eurocopa -el torneo se disputa entre el 11 de junio y el de julio-, la fórmula con la que el Valencia puede acudir al mercado se centra en jugadores libres, cesiones, cesiones con opción de compra o, incluso, alguna oportunidad que signifique una inversión no elevada. Dentro de esas condiciones, el entrenador está convencido de poder encontrar hombres con el ADN guerrero con el que, por ejemplo, encumbró a posiciones europeas a un equipo modesto como el Getafe CF.

Carácter, espíritu, contundencia, garra, solidaridad con el compañero... Virtudes relacionadas con el esfuerzo y el compromiso que resumen los principios sobre los que Bordalás quiere construir su Valencia. Con incorporaciones cortadas por dicho patrón, o con futbolistas referentes en la actual plantilla que posean esas mismas características. Son los casos del capitán José Gayà, Gabriel Paulista, Carlos Soler o el charrúa Maxi Gómez, si es que finalmente continúa en València.

Desde el Valencia se transmite que se ha aprendido de los errores del pasado curso. Lo cierto es que Bordalás ha pedido peso específico para colaborar en la reconstrucción del equipo y Meriton ha asentido. No obstante, serán los hechos en el mercado los que juzgarán nuevamente la credibilidad del máximo accionista y sus representantes en la ciudad del Turia.

Como publicó ayer SUPER, el entrenador constata, tras un primer análisis, que las prioridades se inician por la defensa. El Valencia trabaja en un central izquierdo que encaje en los parámetros económicos mientras Bordalás pasa el fin de semana en Alicante con el activo las 24 horas.