Recuperar Mestalla se ha convertido en una prioridad para José Bordalás. Uno de los objetivos del nuevo entrenador del Valencia CF es rescatar la conexión entre el público y el equipo perdida en los últimos tiempos como consecuencia de la pandemia mundial de Covid-19 y la decadente marcha del club. Para Bordalás es muy importante crear un binomio entre equipo y afición. Casi tanto como confeccionar una plantilla que mejore el nivel de la temporada pasada y construir un Valencia competitivo hecho a su imagen y semejanza. El alicantino pide «unión» en los despachos y por supuesto en la grada. Bordalás necesita que Mestalla sea el pilar sobre el que crezca su equipo.

Así lo reconoce en la entrevista que ha concedido a SUPER/Levante EMV y que se publicará íntegramente este domingo en la edición de papel. «El Valencia viene de unos años complicados y el objetivo es recuperar lo que ha caracterizado al Valencia durante toda su historia. Es algo que no solo los profesionales hemos detectado desde fuera que se ha perdido. También lo vemos como aficionados. No se trata de hacer ningún milagro sino que lo fundamental es ilusionar. Esperamos que esta temporada la situación permita tener de vuelta a los aficionados en Mestalla y hacer de nuestro estadio es un fortín. Es el momento de estar unidos. Queremos que el aficionado salga de Mestalla satisfecho más allá del resultado», decía en declaraciones al periódico.

Bordalás conoce el potencial de Mestalla. Admira su «energía» y su «fuerza». Lo ha vivido de cerca desde que era un niño. También lo ha sufrido en sus carnes recientemente como entrenador del Getafe. José saltó al césped de Mestalla después de su acto de presentación como técnico del Valencia y confesó a algunos empleados del club que aquellos partidos «eran como derbis». Cuando Mestalla ruge es algo increíble. Me marcó y no se me olvidará nunca», dijo a su llegada al club. El ambiente de Mestalla le ha marcado y eso es precisamente lo que quiere recuperar. Es prioridad. Como el refuerzo de un central zurdo, un mediocentro defensivo y un delantero. Fichar a la afición es seguramente su gran reto.

Un contexto difícil

Bordalás no lo va a tener fácil. El técnico es consciente de la dificultad de hacer rugir a Mestalla, pero es optimista por naturaleza. Lo va a intentar con todas sus fuerzas. El último precedente de puertas abiertas en Mestalla contra el Eibar dejó varias lecturas. La primera: la afición está desencantada con el Valencia. El club disponía de 5.000 entradas y solo fue capaz de vender 2.689. La segunda conclusión y más evidente por lo que sucedió en la grada es el clima de protesta contra la gestión de Meriton. El escenario de tensión entre la afición y la propiedad parece irreconducible. La tercera lectura y más esperanzadora para Bordalás es la química que existió entre los aficionados y los jugadores en aquel partido contra el Eibar. No hubo bronca. Al contrario. Mestalla aplaudió a todos sus jugadores. A pesar de la desastrosa temporada, el valencianismo valoró el compromiso y el esfuerzo de una plantilla, capitaneada por José Luis Gayà, que fue honrada en el césped y llegó hasta donde llegó con la carga pesada de una mala planificación del verano pasado y un intento de huida de Javi Gracia en octubre. Mestalla tiene sabiduría y Bordalás le tiene mucha fe.