La falta de liquidez en el Valencia CF ha obligado a Peter Lim a aplazar el cobro de una cuota de 15 millones, correspondiente a la primera cucharada de la línea de crédito de 38 millones que el magnate singapurés concedió al club y que vencía el 30 de junio, con la garantía de los derechos económicos de cuatro futbolistas.

Tal como informó As, el máximo accionista ha decidido prorrogar el vencimiento, una decisión ya tomada desde hace meses, con lo que alivia el sobrecargado calendario de pagos a corto plazo que asedian al club de Mestalla, así como el cierre del ejercicio, en el que sí se pueden asumir pérdidas. Pero antes del final de este mes, el Valencia CF debe hacer frente al pago de la cuota anual a Caixabanc de 14,4 millones, una cantidad a la que este año sí se podrá hacer frente sin recurrir a préstamos. Además, en agosto se deben abonar a la plantilla los 35 millones de la mitad de las fichas y, entre julio y diciembre de este año, hay que liquidar los 16,22 millones de los pagarés con los que lograron pagar al primer equipo el verano pasado.

Doble riesgo

La devolución de los dos préstamos personales de Lim de un total de 54,5 millones (38 y 16,5 millones) asfixiaban al máximo las cuentas del club. Sin embargo, dicha pretensión, verbalizada por el presidente Anil Murthy en la última Junta de Accionistas, era por una parte poco realista, ante la falta de ingresos del club (aún no se ha concretado el traspaso de ningún futbolista), y por otro lado se exponía a arriesgadas consecuencias. Primero para el Valencia, al que abocaba a un colapso financiero de casi imposible escapatoria.

En el caso de no satisfacer el pago, Lim se habría asegurado el cobro con los derechos económicos de hasta ocho futbolistas, de los que no ha trascendido su identidad. Y después exponía al propio máximo accionista.

Peter Lim, junto a su mujer

Los grupos de oposición como Libertad VCF y economistas como Gaspar Romero ya habían avisado de que, en una situación de insolvencia inminente, los créditos de los administradores pasan a ser subordinados, por lo Lim se aventuraba a consecuencias judiciales si adelantaba en el cobro a otros acreedores, así como a un posible conflicto de intereses por su condición de máximo accionista y acreedor.

Cabe puntualizar que Lim, con este prórroga, solo aplaza sus derechos. No renuncia a cobrar ya que, ni capitaliza los préstamos, aumentando su porcentaje accionarial y mandando un mensaje de estabilidad institucional, ni los cancela, ni renegocia sus garantías.

¿Cómo se ha llegado a la situación límite de los préstamos de Lim? Hay que recordar, que los 38 millones del primer préstamo proceden del dinero que utilizó el Valencia CF de la línea de crédito de 100 millones que Lim otorgó en el año 2015. Los 62 millones restantes fueron capitalizados por Lim.

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El origen de los préstamos

De la línea de crédito B, 80 millones, Lim apartó 38 millones para capitalizar por valor de 100 junto a los 62 millones del crédito A. Los otros 42 millones se cancelaron sin que el Valencia CF los llegara nunca a utilizar. En la línea A, Lim incluyó los derechos de cuatro futbolistas más el 20% de los derechos de TV. Se establecieron avales que garantizaran un retorno «factible», a diferencia de otras hipotecas, como la de los dos estadios o la ciudad deportiva. Una práctica que repitió cuando inyectó 16,5 millones el pasado verano, añadiendo cuatro jugadores más. Además de los compromisos presupuestados, hay que hacer frente a deudas a corto plazo recogidas en el balance a 30 de junio de 2020, y que incluyen deudas con entidades deportivas e intermediarios (61 millones) y deudas por los terrenos del Nuevo Mestalla (2,7 millones).