Semana clave para el fichaje de Marcos André por el Valencia CF. El atacante brasileño del Valladolid no quiere jugar en LaLiga SmartBank y hay tres circunstancias que serán las que desatascarán salvo sorpresa la negociación ahora enquistada entre Valladolid y Valencia por el futbolista. La primera y la principal novedad será el porcentaje de una futura venta que se quedará el Valladolid en el caso de que el jugador sea traspasado por el Valencia CF a otro equipo posteriormente, una cantidad potencial que se añadirá a la cifra comprendida de entre 4 y 5 millones ‘fijos’ que abonará el Valencia CF (como ya publicó SUPER) en concepto de traspaso por un futbolista que ahora mismo es la prioridad para Bordalás para reforzar el ataque. Esa puede ser la llave de la operación. Se movería alrededor de un 30% de la cantidad ingresada por la entidad valencianista (o de la plusvalía que se obtuviese, aunque la primera opción es más probable) lo que iría a las arcas del conjunto de Pucela, un factor decisivo ya que el Valladolid ha rechazado ya al menos una oferta realizada por el Valencia CF de forma oficial.

A partir de ahí hay un segundo factor doble que juega a la vez a favor y en contra del Valencia y que no es otro que la necesidad que tienen ambos clubes (Valladolid y Valencia) de desprenderse de fichas e ingresar líquido respectivamente. El Valladolid tiene ahora mismo la friolera de 34 jugadores en nómina, todos ellos con contrato en el primer equipo. Ese número se debe ver notablemente reducido antes de finales de agosto puesto que ya está ocasionando incluso algún que otro problema de liquidez al conjunto pucelano, una circunstancia que obviamente juega a favor de la llegada del futbolista a Mestalla. El Valladolid ha de vender sí o sí entre otras cosas porque tiene muchas fichas de coste propio de Primera División y ese es un lujo que no puede permitirse estando en Segunda.

Una ‘gran’ venta

Por otra parte a nadie se le escapa que el Valencia necesita acometer al menos una ‘gran venta’ para por un lado cuadrar sus números, si bien ingresos como alguna variable obtenida por el traspaso de Ferran o los 5 millones ingresados como consecuencia de la llegada de Rodrigo De Paul al Atleti (una cantidad de una naturaleza similar a la que aspiraría a obtener el Valladolid por Marcos André garantizándose un porcentaje de un futuro traspaso) amortiguan el golpe económico algo, lo que hace que el Valencia pueda compensar su fair play financiero ingresando por valor de 14 millones. En cuanto se encarrile una venta por una cantidad superior a esa, el Valencia acometerá el fichaje de Marcos André.

En ese capítulo en el de posibles salidas, emergen futbolistas como Guedes, Diakhaby o Kang In, quienes hoy por hoy son los más susceptibles de ser traspasados para por un lado equilibrar números y por otro posibilitar algunas llegadas más. Maxi Gómez, por su parte, puede ser objeto de deseo de algunos clubes pero la intención del Valencia es quedárselo salvo que llegue una oferta irrechazable porque el cuerpo técnico cuenta con él. De hecho el plan es tener a Marcos André junto a Maxi ya sea como complemento o alternativa en ataque.

Ver antes de decidir

En la delantera Bordalás quiso ver a Rubén Sobrino in situ antes de tomar decisiones, pero a día de hoy el atacante no responde a lo deseado por el técnico por lo que todo apunta a que se le volverá a buscar salida de nuevo aunque sea en calidad de cedido Ya hay clubes que han mostrado interés en contar con él, entre ellos el Cádiz donde ya estuvo la pasada campaña, pero el Valencia también juega sus bazas.