La presencia de Omar Alderete y Maxi Gómez ante Club Atlético Osasuna en la cuarta jornada del campeonato se complica. El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) ha denegado las medidas cautelares pedidas por LaLiga para que las selecciones de la CONMEBOL liberen a sus futbolistas del tercer partido del parón, por lo que estos jugadores llegarán sin tiempo para entrenar y preparar el partido contra los navarros a las órdenes de José Bordalás.

Esta ventana para compromisos internacionales servirá como fase de clasificación para el Mundial de Catar. A causa de la pandemia las selecciones latinoamericanas tienen un partido pendiente por jugarse y que van a recuperar en estas fechas, disputando tres en lugar de dos. El problema viene porque ese tercer choque se jugará en la madrugada del jueves al viernes, con lo que Maxi y Alderete no estarían en tierras valencianas hasta el sábado, un día antes del partido contra Osasuna y con un evidente cansancio a causa del viaje, por lo que alinearlos un día más tarde podría no ser la mejor opción.

El presidente de LaLiga, Javier Tebas. EFE

Ante esta situación, los clubes pidieron a CONMEBOL que liberasen a estos jugadores, pero el máximo organismo del balompié sudamericano se negó con el respaldo de FIFA. LaLiga tomó cartas en el asunto para defender a sus clubes pidiendo unas medidas cautelares para la liberación de estos jugadores, pero el TAS las ha denegado, provocando la indignación del organismo presidido por Javier Tebas.

LaLiga publicó ayer un comunicado en el que señaló que no considera que esta denegación se haya decidido conforme a derecho, además de manifestar tres cosas al respecto: que seguirá con los procedimientos puestos en marcha en los diversos organismos judiciales, que tratará de disminuir los «irreparables daños» de esta decisión contra la «integridad deportiva» de la competición con cambios en los horarios (aplazando dos partidos del sábado al domingo y modificando otros horarios del domingo) y por último, que pondrá a disposición de los clubes vuelos charter el mismo viernes para que los jugadores afectados lleguen lo antes posible a las concentraciones de sus equipos en un intento porque puedan estar disponibles para jugar y condicionar lo menos posible el campeonato.

En el comunicado, a su vez, denuncia que la decisión de la FIFA de alterar el calendario trasciende más allá del perjuicio que pueda generar en esta ocasión, sino que es una «plena declaración de intenciones de intervenir en las autonomías de las ligas nacionales de forma indirecta, en un claro abuso de derecho».