El mercado del Valencia CF otro verano más ha sido complicado. Las dificultades económicas ralentizaron la llegada de refuerzos al inicio de la pretemporada. José Bordalás solo pudo contar con Omar Alderete al principio de mercado, sin embargo, el entrenador alicantino mantuvo su confianza en la llegada de fichajes. Junto al club y con el consenso por bandera, se siguió trabajando en la estrategia para firmar los jugadores y los perfiles reclamados. Sin embargo en la lista siguen marcados en rojo dos futbolistas: Mauro Arambarri y Djené Dakonam.

El acuerdo de LaLiga con CVC para la financiación de los clubes fue una bocanada de oxígeno para los clubes. A partir de ahí el Valencia pudo cerrar varias incorporaciones de una tacada e incluso tantear el terreno por Djené sobre la bocina. Sin embargo las pretensiones económicas del Getafe eran muy elevadas y las ofertas presentadas por los de Mestalla rechazadas. La misma historia que con Arambarri. Y es que el club necesitaba ‘cash’ para lanzarle una oferta irrechazable al Getafe, De ninguno de los dos se olvida Bordalás, puesto que el entrenador tiene bien claro que ambos supondrían otro salto de calidad para la plantilla. Máxima exigencia pese a que el equipo ha empezado LaLiga como un verdadero cohete.

Parte del trabajo más complicado ya se ha hecho. Tanto Djené como Arambarri están convencidos de recalar en Mestalla si se da la oportunidad en un futuro próximo. Conocen al entrenador, saben del proyecto del Valencia y supondría otro paso en su carrera. Por ello y con el visto bueno a hacer otra tentativa por parte del club, el mercado de enero se antoja como el próximo periodo de batalla por el fichaje de ambos.

En el caso concreto del uruguayo el Valencia puede tener más fuerza negociadora en el próximo intento. Arambarri entrará la próxima temporada en su último año de contrato – termina en 2023 – lo que provocará que su situación sea distinta. Pues el Getafe sabe que conforme pase el tiempo el valor del jugador disminuirá dada su situación contractual. Además es un activo por el que esperan sacar una buena cantidad de dinero en el Coliseum. Sin la llegada de un refuerzo para la medular, Bordalás espera que el club pueda hacer un esfuerzo y cerrar la llegada de alguno de los dos jugadores que gustan y mucho al cuerpo técnico.