Mamardashvili ha sido una de las revelaciones en el arranque de LaLiga Santander. El Valencia no ha caído en las cuatro primeras jornadas, lleva 10 de 12 puntos posibles y las sensación es que ahora empieza ese pequeño Tourmalet en el que hay que confirmar el gran nivel mostrado. Y una de las claves estará en la portería. El meta georgiano solo ha encajado dos goles y solo hay dos equipos con mejores datos en ese apartado. La victoria ante el Getafe en la primera jornada dejó claro que puede dar puntos y además ahora tiene en el horizonte uno de los encuentros más importantes de su carrera ante el Real Madrid. 

Más allá de que se enfrentan primero y segundo de la tabla, la exigencia del encuentro estará en frenar el impacto ofensivo del conjunto blanco. El Real Madrid es en estos momentos el equipo que más dispara a portería con hasta 16,8 tiros por encuentro. Por poner en contexto, el Elche, colista en ese apartado, solo hace 6,8. Mientras, el Valencia de Bordalás realiza alrededor de 10, más que suficiente para alcanzar los 9 goles que se llevan hasta la fecha. El gran objetivo será reducir ese margen ofensivo del equipo de Ancelotti y seguir al menos con la media actual de tiros recibidos: 12,8. 

El reto para Mamardashvili, si mantiene la titularidad, no termina solo con el encuentro ante el Real Madrid y es que el próximo rival tras los blancos es el Sevilla de Lopetegui. Curiosamente son el segundo equipo con más disparos por partido. Es decir, el portero georgiano tiene ahora los dos partidos, a priori, más complicados. En concreto, los de Ancelotti lanzan 6,5 por partido entre los tres palos y el cuadro hispalense 5,3. Tiene trabajo por delante. 

Al margen de Mamardashvili, el portero del conjunto valencianista también tendrá que contar con la ayuda de una línea de cuatro en la que Gayà todavía es duda. El futbolista sigue progresando y todo apunta a que llegará a tono para el difícil duelo contra los blancos. Por su parte, Alderete y Paulista se han convertido en la gran pareja de moda. Solidez, buena salida de balón en largo y contundencia en el cuerpo a cuerpo. El último en sufrirlo fue Kike García. El ariete de Osasuna terminó siendo intimidado por el brasileño y el paraguayo, que ahora se medirán al jugador más en forma de LaLiga: Karim Benzema. Hasta la fecha ha dado una asistencia o ha marcado gol en todos los partidos de esta temporada con el Madrid en liga.