Es el partido de la jornada. De momento, el partido de LaLiga. Es un Valencia-Real Madrid por todo lo alto. Con el liderato del fútbol español en juego. En un Mestalla con sabor a lleno. Con 29.000 almas rugiendo en Mestalla como en aquellos viejos normales tiempos. Invictos. Sin derrotas. Con 10 de 12 puntos en clasificación. Con la ilusión desbordada en la afición y las ganas de fútbol disparadas en la ciudad. Con el efecto Bordalás convertido en el tornado Bordalás. Con unos jugadores que respiran confianza y un once tan reconocible como el estilo del equipo. El Valencia ha vuelto. Era imposible imaginarlo hace un mes. Bordalás lo ha hecho posible. Que se preparen los blancos. El equipo tiene hambre de fútbol, de victorias y, ¿por qué no? de liderato. Si gana esta noche a los de Ancelotti llegará hasta los 13 puntos y se alzará con el primer puesto en solitario a los ojos del mundo entero. Mandando. Sintiendo orgullo. Soñando que el Valencia de Bordalás no tiene techo.

El reto es difícil porque el Madrid viene lanzado en LaLiga y en la Champions con su victoria al Inter de Milán, pero este Valencia ultracompetitivo de Bordalás no tiene miedo. A nada y a nadie. No se cree mejor que nadie, pero tampoco peor. El Valencia, siempre con los pies en el suelo, ha recuperado su autoestima y se ha ganado el derecho esta noche a encadenar su tercera victoria consecutiva (Alavés y Osasuna) y dar un golpe encima de la mesa en LaLiga. Después de mucho tiempo hay motivos para creer.

El Valencia ha recuperado sus señas de identidad, se ha hecho fuerte en defensa (solo dos goles en contra), ha afilado el colmillo en ataque (lleva más goles que el Madrid) y cuenta con algunos jugadores importantes que atraviesan su mejor momento. Es el caso de Gonçalo Guedes y Carlos Soler. Esta noche también quieren ser diferenciales para el equipo. El Valencia lo necesita para ganar. A ellos y a todos: el bloque por encima de todo. Bordalás seguirá confiando en sus diez intocables. Solo Dimitri Foulquier se hará hueco en el once por la lesión de Denis Cheryshev. El resto no cambia. Lo que funciona no se toca. Los precedentes también juegan a favor. 

Duelos pasados y líder futuro

En la memoria de todos están los tres goles desde el punto de penalti de Soler el año pasado. Es el día. Es el golpe a LaLiga perfecto.

El gran peligro del Madrid (encadena 22 partidos desde enero sin perder en LaLiga y solo un triunfo en las últimas 7 visitas a Mestalla), está arriba con Benzema y Vinicius tirando del carro y el aire fresco de los jóvenes (Valvelde, Rodrygo y Camavinga). Ancelotti tendrá que lidiar con las bajas de Kroos, Bale, Marcelo y Mendy. Hazard apunta a titular tras su banquillazo de San Siro. Se viene partidazo. De Mestalla sale el líder de LaLiga.