El acto organizado por LEYENDAS ESPAÑA, Asociación Española de Futbolistas Internacionales, reunió en un céntrico hotel de València a jugadores y exjugadores internacionales del calado de Guillot, Asensi, Vidagany, Lico, Planelles, Saura, Amor, Rufete, Jesús Martínez, Robert, Ochotorena, Camarasa, Curro Torres, Fernando, César, Tendillo, Sánchez, Arias, Voro, Baraja, Bruno Soriano, Javi Navarro, Antonio López, Pablo Hernández, Parejo, Paco Alcácer, Carlos Soler o Raúl Bravo entre otros. No en vano en la introducción se hizo referencia a que la Comunitat Valenciana «es la que más jugadores aporta a la Selección Nacional» en la actualidad, más allá de la relación histórica que mantiene y ha mantenido con ella.

En el evento se rindió homenaje a aquellos jugadores que lucieron la casaca roja y se les hizo entrega de su ‘dorsal de leyenda’, una elástica conmemorativa del número de orden de su debut con la Selección Española. Desde Guillot, el más antiguo, hasta Carlos Soler, el último en debutar y que llegó directo desde la ciudad deportiva de Paterna tras entrenarse por la mañana para preparar el partido ante el FC Barcelona, una vez superada su lesión.

El presidente de la Asociación, Ferran Giner, en presencia del Presidente de FFCV, Salvador Gomar, explicó que este es el primero de más eventos similares que se llevarán a cabo en otras comunidades con el mismo espíritu y entre las alocuciones introductorias, llevadas a cabo por los periodistas Alfonso Gil, Paco Lloret y Fermí Rodríguez, se hizo mención a Juan Cruz Sol, uno de los internacionales recientemente fallecido.

Sin duda fue un acto emotivo al que los futbolistas en activo (al margen de Carlos Soler también se dejaron ver Dani Parejo y Paco Alcácer).

Rufete fue uno de los invitados. J. M. López

Ferran Giner, que jugó once partidos con la selección, pronunció un emotivo discurso en el que recordó a los asistentes que el dorsal recibido es «único y para toda la vida» y aprovechó también para hacer una crítica al hecho de que los jugadores sean usados como «material de usar y tirar» por parte de la sociedad: «Después de haber exprimido al individuo, de haberle sacado todo su jugo, se le condena al olvido, en muchos casos se le humilla y abandona y sólo con el motivo de eso que dicen de 'con el dinero que ha ganado…‘».

«Es una canallada y esta asociación no lo va a permitir. Después de haber hecho disfrutar a miles de personas, de haber generado miles de euros (antes pesetas), de haber sacado adelante una familia y de haber tratado de incorporarse a la sociedad, hay jugadores que se encuentran en una situación delicada. Vamos a estar detrás y no vamos a dejar que ninguno tenga necesidades básicas para su vida», apuntó.

Apoyado en un video explicativo, ya como epílogo, Giner señaló que la asociación organizará actividades (incluidos partidos de exhibición) para que los jugadores reciban el «reconocimiento social» que merecen y también se involucren con sectores desfavorecidos, pero también para recaudar dinero para sus compañeros que lo necesiten. Esos son los objetivos de una asociación que renace con fuerza y que tuvo en Valencia el primer acto de su nueva era.