Tras una mala primera parte del Valencia CF ante el Mallorca, José Bordalás decidió revolucionar el equipo en el descanso. El técnico alicantino decidió sacar del terreno de juego a Maxi Gómez, Diakhaby y Racic y dar paso a Alderete, Soler y Marcos André.

El conjunto valencianista cometió fallos tanto en defensa como el ataque, razón por la que Bordalás decidió sacar a un jugador de cada línea. Diakhaby se retiró tras una defensa pasiva en la que pudo hacer mucho más en los dos goles recibidos. En cuanto a Racic, el entrenador confió en él y le dio su segunda titularidad, aunque este devolvió la confianza con unos 45 minutos mediocres en los que no ayudó al equipo.

Y por último, Maxi Gómez, jugador que tiene la confianza de Bordalás, pero que no logró tirar ni una sola vez a portería, algo inexplicable para un delantero de primera división. El delantero esperó su oportunidad en el área, pero los pases no le llegaban. Por eso, en el descanso el técnico valencianista decidió cambiar al charrúa por Marcos André, atacante que lleva los mismos goles que Maxi, pero que sigue esperando que el técnico acabe de confiar en él.