El Valencia CF se salvó in extremis de su primera debacle de la temporada gracias al gol de José Luis Gayà sobre la bocina, pero no esconde que el equipo vive su peor momento en lo que va de curso. El escenario y el rival invitaban a pensar en la idea de regresar a la senda del triunfo y recuperar las sensaciones del inicio de campaña. Pero la realidad acabó siendo bien distinta. Las rotaciones no funcionaron y el ‘efecto Bordalás’ parece estancado mientras ponerse un objetivo tangible sigue siendo un marrón para el entrenador. 

El estado de euforia que se decretó en el entorno valencianista con un arranque fulgurante en resultados y sensaciones ha ido diluyéndose hasta llegar a otro bien distinto. El Valencia CF estaba en el camino de recuperar el ‘ADN’ perdido de la mano de un entrenador cuyo estilo le va como anillo al dedo a un equipo con menos calidad que muchos de sus rivales de la zona alta de la clasificación. 

En la jornada 10 el efecto generado por la llegada del entrenador alicantino no está muerto, ya que el equipo sigue peleando hasta el último minuto, pero sí estancado: el conjunto valencianista ha perdido electricidad en ataque y un punto de agresividad especialmente en la presión; volvió a hacer menos faltas que su rival por octava vez en lo que va de temporada.  

La trayectoria del equipo es muy negativa: solamente lleva un punto más que el año pasado a estas alturas y seis partidos consecutivos sin ganar y deja señalada a la segunda unidad de la plantilla. El equipo se empezó a caer con las bajas de algunos de sus hombres más importantes y los suplentes no se han mostrado cerca del nivel de sus titulares. Las ‘rotaciones’ no funcionaron y el triple cambio al descanso fue un mensaje muy contundente. 

A vueltas con el objetivo

Fijarse una meta clasificatoria es un tema tabú aunque Gabriel Paulista decidió saltárselo, afirmando que tras dos temporadas lejos en esta deben buscar recuperar las posiciones europeas. Bordalás lo respeta, pero su mensaje fue más cauto: «Mi opinión sabéis que es pensar en ganar y en sumar puntos, no en objetivos a medio o largo plazo», explicó. Ahora mismo el Valencia está en tierra de nadie en la tabla.