El proyecto de José Bordalás como técnico en Mestalla comenzó en verano, cuando llegó con las ideas claras y varios nombres propios en su agenda. Llegaron peticiones expresas como Alderete, Hugo Duro o Marcos André y se quedaron por el camino otras como Djené o Arambarri. El ajustado presupuesto y los problemas con la masa salarial dificultaron tanto otras llegadas como salidas. Ahora bien, los descartes del Valencia son similares a los que hubo en verano, aunque con matices.

En la portería Cristian Rivero ha visto frenado su posible 'ascenso' y por eso ve con buenos ojos una salida. De hecho, Rivero, portero en el que confía el club, pero que tenía la promesa de la entidad de dejarle marchar como cedido. Jaume no es un descarte, pero si se quiere marchar, Bordalás no le retendrá, ya que se ha ganado el derecho a decidirlo.

La línea defensiva no tiene descartes como tal, pero hay que recordar que el pasado verano se intentó la salida de Diakhaby para poder incorporar a otro zaguero, aunque esta temporada ha realizado algunas buenas actuaciones. Piccini es el tercer lateral derecho de la plantilla y termina contrato en junio, por lo que no se le cerrarían las puertas a una oferta en enero.

En el centro del campo tienen la puerta abierta tanto Álex Blanco como Jason, ambos con contrato hasta junio de 2022. Se trabajó en sus salidas hasta el último día de agosto, pero no se produjo y sus participaciones se han reducido a nada por parte del primero y a 71 minutos por parte del segundo. Eso sí, previsiblemente tendrán su última oportunidad en Copa del Rey.

José Bordalás, en la cuesta de Paterna

Por último, en la delantera uno de los que podría abandonar Mestalla en invierno es Manu Vallejo, que llegó a tener un pie fuera del Valencia CF con varias ofertas pero finalmente terminó quedándose. Es un descarte para Bordalás, que no impedirá su salida como cedido o de manera definitiva.