La portería de Mestalla fue punto del día en el comienzo de la presente temporada. Un gran Mamardashvili aprovechó para ganarse el puesto con la lesión en pretemporada de Cillessen. Sin embargo, tras unas jornadas dubitativas del georgiano, Bordalás priorizó la experiencia del neerlandés y este volvió a la portería del Valencia para ser titular desde la jornada siete.

Durante las primeras fechas en las que Cillessen se hizo dueño de la portería, la dinámica del equipo no mejoró, y lo más preocupante para el técnico, los problemas defensivos no cesaban y el equipo seguía encajando una cantidad de goles impropia de un equipo que pretende aspirar a puestos europeos. Ahora bien, las últimas tres jornadas del cuadro de Mestalla han sido un punto de inflexión para el equipo y en especial para Cillessen. La dificultad de las últimas fechas (Villarreal, Atlético de Madrid y Real Sociedad) era muy alta y el veterano guardameta ha sacado su mejor versión cuando más lo necesitaba el equipo para sumar puntos.

El Valencia dejó la portería a cero ante el submarino amarillo en un partido en el que tanto la defensa como el guardameta de Países Bajos, es cierto que sin demasiada exigencia, no sufrieron en ningún momento y el nivel de seguridad ofrecido fue encomiable. Una jornada más tarde, el Atlético de Madrid anotó tres tantos en Mestalla. Tres goles en los que Cillessen poco pudo hacer, pues se trataron de tres errores individuales de jugadores de campo. En la última jornada en el Reale Arena ante el que era líder en aquel momento, Cillessen no solo no encajó, sino que sostuvo al equipo con una descomunal parada a disparo de Alexander Isak en un partido que concluyó 0-0, salvando así un punto para el equipo.